¿PRP para la osteoartritis de rodilla: avance biológico o promesa exagerada?
El plasma rico en plaquetas se utiliza cada vez más para tratar la gonartrosis, pero debe indicarse con expectativas realistas.
La evidencia es heterogénea. Algunos ensayos muestran mejoría del dolor y la función; sin embargo, el estudio RESTORE, aleatorizado y controlado con placebo, no encontró diferencias significativas a 12 meses ni menor pérdida de cartílago con PRP.
Esto no permite concluir que “todo PRP funciona” ni que “ningún PRP sirve”. La composición, concentración plaquetaria, presencia de leucocitos, dosis y selección del paciente varían entre estudios y pueden modificar los resultados.
El consenso ESSKA–ICRS considera apropiado valorar PRP en pacientes de hasta 80 años con artrosis Kellgren–Lawrence 0–III, después del fracaso del tratamiento conservador. No lo recomienda como primera intervención ni en artrosis grado IV.
El PRP puede ser una opción para control sintomático en pacientes seleccionados, pero no debe ofrecerse como regenerador de cartílago ni sustituto de ejercicio, control de peso y modificación de cargas.
La ortobiología responsable empieza con una indicación correcta y una explicación honesta.
Dr. Luis Gerardo Tobías
Cirugía Articular y Medicina Deportiva
Fuentes: RESTORE y consenso ESSKA–ICRS.
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