¿Quién cuida a quienes cuidan? Evidencia sobre el suicidio en profesionales de la salud
El suicidio en los profesionales de la salud constituye un desafío prioritario para los sistemas sanitarios. Revisiones sistemáticas y metaanálisis muestran una elevada prevalencia de ideación suicida y un mayor riesgo de muerte por suicidio en determinados grupos profesionales respecto de la población general. Entre los factores consistentemente asociados se encuentran el síndrome de burnout, la depresión, el estrés ocupacional crónico, la privación de sueño, la exposición repetida al sufrimiento, los eventos adversos y el estigma para solicitar atención en salud mental. La evidencia también señala mayor vulnerabilidad en anestesiología, psiquiatría, medicina de urgencias y medicina general.
Las intervenciones con mayor respaldo científico son de carácter organizacional: reducción de la sobrecarga asistencial, acceso confidencial a atención psicológica y psiquiátrica, programas de apoyo entre pares y capacitación de los equipos para la detección precoz del riesgo. Integrar estas estrategias a las políticas institucionales no solo protege al profesional, sino que también fortalece la seguridad del paciente y la calidad asistencial.