Salud mental durante el embarazo: prevenir para proteger dos generaciones
La salud mental materna es un determinante independiente de la evolución del embarazo y del desarrollo infantil. La evidencia proveniente de metaanálisis y estudios de cohorte asocia la depresión, los trastornos de ansiedad y el estrés crónico durante la gestación con mayor riesgo de parto pretérmino, restricción del crecimiento fetal, bajo peso al nacer y alteraciones cognitivas, emocionales y conductuales en la descendencia, mediadas por mecanismos neuroendocrinos, inflamatorios y epigenéticos.
La prevención debe comenzar antes de la aparición de síntomas. Las guías recomiendan el tamizaje periódico con instrumentos validados, la detección de factores de riesgo psicosocial, la promoción de actividad física adaptada, sueño reparador, alimentación equilibrada y redes de apoyo, además de prevenir la violencia, el aislamiento social y el consumo de alcohol, tabaco y otras sustancias. Las intervenciones psicoterapéuticas tempranas reducen la carga sintomática y, cuando existe enfermedad moderada o grave, el tratamiento farmacológico debe individualizarse tras una evaluación del balance beneficio-riesgo. Integrar estas estrategias al control prenatal constituye una intervención costo-efectiva con beneficios demostrados para la madre y el futuro hijo.