Quisiera decir que todo va a estar bien. De corazón espero que lo esté.
Pero no como profesional, sino como persona, es abrumador ver lo que está pasando en Colombia.
Estos días ha circulado una frase: "los míos están bien, pero los míos no están bien". Dice algo muy exacto sobre dónde estamos muchos. La empatía y la impotencia juntas dejan una inquietud que no se acomoda en ninguna parte.
La psiquiatría tiene un papel en estos escenarios, pero es un papel más incierto de lo que parece. Nos toca acompañar y escuchar a personas que a veces quieren estar solas y en silencio. Saber quedarse ahí, sin llenar el silencio, también es parte del trabajo.
Y hay algo de lo que hablamos poco entre colegas: nuestra propia afectación. Somos humanos. Nos derrumbamos igual que los demás. Que uno sepa nombrar lo que le pasa no lo hace menos pesado.
Mi más sentido pésame a quienes hoy están de duelo. Un abrazo sincero a todos los colombianos. Juntos salimos adelante.