Noticias médicas

Publicado el 9 de mayo de 2001

Genoma humano

Piden crear organismo para velar por ética en estudios de genoma

La Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa pidió la creación de un organismo permanente que vele para que las investigaciones sobre el genoma humano respeten los principios éticos y la dignidad humana, y se pronunció en contra de las patentes sobre tejidos o genes.

Esa "autoridad permanente", que formaría parte del Consejo de Europa, evaluaría las consecuencias éticas y sociales de la investigaciones sobre el genoma humano y garantizaría que la opinión pública europea, especialmente los profesionales de sanidad, fuera informada de las perspectivas que ofrecen las terapias genéticas.

Los parlamentarios pidieron que dicho organismo se integre en una eventual autoridad mundial similar, bajo la égida de la ONU, para lo cual pidió que se establezcan contactos con Naciones Unidas y la UNESCO.

En una recomendación adoptada tras debatir la protección del genoma humano, la Asamblea solicitó a los 43 países del Consejo que se doten de autoridades nacionales con los mismos fines.

También les pidió que impulsen en los foros internacionales "una ley relativa al patrimonio común de la humanidad en lo relativo a la propiedad de tejidos y genes humanos", para evitar que se instauren patentes privadas sobre los mismos.

Los parlamentarios reconocieron que la investigación del genoma abre la puerta a grandes avances médicos, especialmente en el terreno de la prevención de enfermedades como el cáncer, la diabetes, la hipertensión, el Alzheimer o los problemas cardiovasculares, pero expresaron sus temores sobre el uso mercantilista que se puede hacer de la información genética.

El relator de la Asamblea, el italiano Valentino Martelli, aseguró que en torno a las investigaciones genéticas "se mueve un dinero increíble, lo cual es una buena razón para garantizar la neutralidad de la ciencia e implantar un control internacional".

Martelli se preguntó si, por ejemplo, una compañía de seguros podría conocer el resultado de estudios genéticos de sus clientes potenciales, a fin de saber de antemano si tienen predisposición a ciertas enfermedades e imponerles pólizas más caras.

La realización de estudios genéticos prenatales, con la eventual decisión de abortar si se identifican problemas en el feto, es otra grave cuestión ética, así como el peligro de pasar a la eugenesia.

La creación de patentes sobre el genoma es otra de las preocupaciones de la Asamblea. El diputado francés Jean-Francois Mattei declaró que "no podemos aceptar que los países que han hecho esta investigación confisquen ese conocimiento a los países que no han podido participar en ella, a menudo por razones económicas".

La investigación sobre el genoma humano la llevan a cabo la sociedad estadounidense Celera Genomics y un consorcio integrado por entidades públicas y privadas del Reino Unido y Estados Unidos.

Por otro lado, la Asamblea recomendó al Comité de Ministros, integrado por los representantes de los Gobiernos de los países del Consejo, que adopte un proyecto de protocolo sobre el trasplante de órganos y tejidos de origen humano, que se añadiría al Convenio sobre derechos humanos y biomedicina adoptado en Oviedo (España) en 1997.

La Asamblea propuso algunas mejoras para este protocolo, que establece una serie de "buenas prácticas" en materia de trasplantes, con la intención de "reforzar la protección de los donantes vivos, así como la prevención y la represión del tráfico ilegal de órganos y tejidos, especialmente a través de la adopción".

Propuso que sólo se utilicen órganos de personas vivas si no hay otras alternativas terapéuticas, y a condición de que haya vínculos personales entre donante y receptor.

Pidió también que se prevean indemnizaciones adecuadas en el caso de que un donante vivo sufriera daños tras serle retirado un órgano.

Otro de los objetivos del protocolo, que deberá ser adoptado en los próximos meses por el Comité de Ministros, es conseguir que los Estados animen a la población a convertirse en donantes.