La diabetes mellitus (DM) afecta actualmente a más de 828 millones de adultos en todo el mundo. La diabetes de tipo 2, que constituye la gran mayoría de estos casos, se asocia con complicaciones crónicas graves como enfermedades cardiovasculares, nefropatía y retinopatía.
Paralelamente, las enfermedades bucales, que afectan a unos 3700 millones de individuos, han surgido como una complicación considerable, pero a menudo ignorada de la DM.
La periodontitis suele coexistir con otras complicaciones diabéticas y comparte vías inflamatorias y metabólicas comunes. Por ello, es importante contar con una revisión sistemática de la evidencia longitudinal sobre la relación bidireccional entre la DM y las principales enfermedades bucales definidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS): periodontitis, caries dental, pérdida dentaria o edentulismo y cáncer bucal.
Esta revisión se limitó estrictamente a estudios longitudinales prospectivos.
Se formularon dos preguntas fundamentales:
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¿Tienen las personas con DM un mayor riesgo de desarrollar enfermedades bucales con el tiempo?
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¿Tienen las personas enfermedades o afecciones bucales un mayor riesgo de desarrollar DM en el futuro?
La revisión identificó una muestra final de 28 estudios longitudinales incluidos en la síntesis cualitativa. De estos, la mayoría se centró en la diabetes de tipo 2 (15 estudios), seguida de la diabetes gestacional (5 estudios) y un estudio sobre diabetes de tipo 1. En 7 estudios no se especificó el tipo de DM.
De los 28 estudios, el 89,3 % incorporó principalmente población adulta, en general de entre 18 y 94 años. La mayoría de las cohortes incluyó participantes de ambos sexos, con períodos de seguimiento de entre 5 y 12 años.
La enfermedad periodontal fue el desenlace bucal más estudiado, seguido de la pérdida dentaria o el edentulismo y la caries dental; no se identificaron estudios sobre cáncer bucal.
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Periodontitis: se observó una asociación temporal bidireccional. Las personas con periodontitis al inicio presentaron un riesgo entre un 18 % y un 25 % mayor de desarrollar diabetes de tipo 2 durante el seguimiento. A su vez, la DM se asoció con un aumento del 28 % en el riesgo relativo (RR) de desarrollar periodontitis. En el caso de las mujeres embarazadas, aquellas con periodontitis al inicio mostraron una mayor incidencia de diabetes gestacional.
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Pérdida dentaria y edentulismo: la pérdida de dientes también demostró ser un predictor de riesgo metabólico. Los participantes con mayor pérdida dentaria presentaron un riesgo entre un 12 % y un 20 % mayor de desarrollar DM incidente. Las personas con edentulismo evidenciaron un 30 % más de riesgo de recibir un nuevo diagnóstico de DM que las personas dentadas. En sentido inverso, la DM también se asoció con una mayor incidencia de pérdida dentaria.
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Caries dental: la evidencia fue escasa y heterogénea. Sin embargo, un peor control glucémico se asoció con una mayor incidencia o progresión de la caries, mientras que las personas con un buen control metabólico mostraron una evolución similar a la de aquellas sin DM. Estos resultados deben interpretarse con cautela.
Los resultados sugieren que estas asociaciones bidireccionales entre las afecciones bucales y la DM probablemente estén mediadas por una inflamación crónica de bajo grado, respuestas inmunitarias desreguladas y factores de riesgo compartidos que vinculan la inflamación periodontal con el desequilibrio sistémico de la glucosa.
Es fundamental reconocer que la DM y las enfermedades bucales no deben abordarse de manera aislada. La incorporación de evaluaciones de salud bucal al manejo de la DM puede mejorar los desenlaces de los pacientes, y la detección del riesgo metabólico durante las consultas odontológicas ofrece una oportunidad adicional para el reconocimiento temprano de hiperglucemia.
A pesar de la robustez de la amplitud de la revisión, las principales limitaciones fueron la heterogeneidad de los criterios diagnósticos y las medidas del efecto, el uso de autoinformes, la escasez de datos sobre caries y control metabólico, la ausencia de evidencia longitudinal sobre cáncer bucal y la representación predominante de países de ingresos altos. Además, no pudieron descartarse factores de confusión residuales ni analizarse los resultados por género u origen étnico.
La DM y la periodontitis mantienen una relación bidireccional, aunque la evidencia no presenta la misma solidez en ambos sentidos. También se observa una asociación recíproca con la pérdida dentaria, mientras que el edentulismo se vincula con una mayor incidencia de DM. En cambio, la evidencia longitudinal sobre caries dental sigue siendo limitada y no se dispone de estudios sobre cáncer bucal.
Estos hallazgos ponen de relieve la necesidad de integrar la salud bucal en las estrategias de prevención y manejo de la DM en el marco de un abordaje de salud pública.
Publicado el 19 de octubre de 2026
Una relación bidireccional
¿La diabetes y la periodontitis se retroalimentan?
La evidencia prospectiva vincula la periodontitis, la pérdida dentaria y el edentulismo con alteraciones metabólicas, señalando la necesidad de una atención interdisciplinaria.
Autor/a: Botelho J, Singh S, Varenne B, Rendell N, Harada Y, Proença L, et al.
Fuente: Lancet Public Health. 2026;11:e555-e566 Oral health and diabetes: a systematic review and meta-analysis
Introducción
La diabetes mellitus (DM) afecta actualmente a más de 828 millones de adultos en todo el mundo. La diabetes de tipo 2, que constituye la gran mayoría de estos casos, se asocia con complicaciones crónicas graves como enfermedades cardiovasculares, nefropatía y retinopatía.
Paralelamente, las enfermedades bucales, que afectan a unos 3700 millones de individuos, han surgido como una complicación considerable, pero a menudo ignorada de la DM.
La periodontitis suele coexistir con otras complicaciones diabéticas y comparte vías inflamatorias y metabólicas comunes. Por ello, es importante contar con una revisión sistemática de la evidencia longitudinal sobre la relación bidireccional entre la DM y las principales enfermedades bucales definidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS): periodontitis, caries dental, pérdida dentaria o edentulismo y cáncer bucal.
Métodos
Esta revisión se limitó estrictamente a estudios longitudinales prospectivos.
Se formularon dos preguntas fundamentales:
¿Tienen las personas con DM un mayor riesgo de desarrollar enfermedades bucales con el tiempo?
¿Tienen las personas enfermedades o afecciones bucales un mayor riesgo de desarrollar DM en el futuro?
Resultados
La revisión identificó una muestra final de 28 estudios longitudinales incluidos en la síntesis cualitativa. De estos, la mayoría se centró en la diabetes de tipo 2 (15 estudios), seguida de la diabetes gestacional (5 estudios) y un estudio sobre diabetes de tipo 1. En 7 estudios no se especificó el tipo de DM.
De los 28 estudios, el 89,3 % incorporó principalmente población adulta, en general de entre 18 y 94 años. La mayoría de las cohortes incluyó participantes de ambos sexos, con períodos de seguimiento de entre 5 y 12 años.
La enfermedad periodontal fue el desenlace bucal más estudiado, seguido de la pérdida dentaria o el edentulismo y la caries dental; no se identificaron estudios sobre cáncer bucal.
Periodontitis: se observó una asociación temporal bidireccional. Las personas con periodontitis al inicio presentaron un riesgo entre un 18 % y un 25 % mayor de desarrollar diabetes de tipo 2 durante el seguimiento. A su vez, la DM se asoció con un aumento del 28 % en el riesgo relativo (RR) de desarrollar periodontitis. En el caso de las mujeres embarazadas, aquellas con periodontitis al inicio mostraron una mayor incidencia de diabetes gestacional.
Pérdida dentaria y edentulismo: la pérdida de dientes también demostró ser un predictor de riesgo metabólico. Los participantes con mayor pérdida dentaria presentaron un riesgo entre un 12 % y un 20 % mayor de desarrollar DM incidente. Las personas con edentulismo evidenciaron un 30 % más de riesgo de recibir un nuevo diagnóstico de DM que las personas dentadas. En sentido inverso, la DM también se asoció con una mayor incidencia de pérdida dentaria.
Caries dental: la evidencia fue escasa y heterogénea. Sin embargo, un peor control glucémico se asoció con una mayor incidencia o progresión de la caries, mientras que las personas con un buen control metabólico mostraron una evolución similar a la de aquellas sin DM. Estos resultados deben interpretarse con cautela.
Cáncer bucal: no se identificaron estudios longitudinales.
Discusión
Los resultados sugieren que estas asociaciones bidireccionales entre las afecciones bucales y la DM probablemente estén mediadas por una inflamación crónica de bajo grado, respuestas inmunitarias desreguladas y factores de riesgo compartidos que vinculan la inflamación periodontal con el desequilibrio sistémico de la glucosa.
Es fundamental reconocer que la DM y las enfermedades bucales no deben abordarse de manera aislada. La incorporación de evaluaciones de salud bucal al manejo de la DM puede mejorar los desenlaces de los pacientes, y la detección del riesgo metabólico durante las consultas odontológicas ofrece una oportunidad adicional para el reconocimiento temprano de hiperglucemia.
A pesar de la robustez de la amplitud de la revisión, las principales limitaciones fueron la heterogeneidad de los criterios diagnósticos y las medidas del efecto, el uso de autoinformes, la escasez de datos sobre caries y control metabólico, la ausencia de evidencia longitudinal sobre cáncer bucal y la representación predominante de países de ingresos altos. Además, no pudieron descartarse factores de confusión residuales ni analizarse los resultados por género u origen étnico.
Conclusiones
La DM y la periodontitis mantienen una relación bidireccional, aunque la evidencia no presenta la misma solidez en ambos sentidos. También se observa una asociación recíproca con la pérdida dentaria, mientras que el edentulismo se vincula con una mayor incidencia de DM. En cambio, la evidencia longitudinal sobre caries dental sigue siendo limitada y no se dispone de estudios sobre cáncer bucal.
Estos hallazgos ponen de relieve la necesidad de integrar la salud bucal en las estrategias de prevención y manejo de la DM en el marco de un abordaje de salud pública.