Introducción |
La contaminación atmosférica es uno de los mayores riesgos ambientales para la salud a nivel mundial. La evidencia epidemiológica ha vinculado la materia particulada (PM2.5 por su sigla en inglés) con mortalidad prematura y diversas morbilidades.
Cada vez hay más evidencia que indica asociaciones entre contaminación atmosférica y consecuencias para la salud reproductiva, como parto prematuro, bajo peso al nacer, acortamiento de la longitud de los telómeros del cordón umbilical, y mortalidad neonatal e infantil. Solo un pequeño número de estudios ha investigado los efectos de la contaminación en el eje hipotálamo-hipofisario-ovárico, que controla el ciclo menstrual.
Los ciclos menstruales regulares reflejan el funcionamiento normal del eje hipotálamo-hipofisario-ovárico. Las investigaciones han demostrado que los ciclos menstruales altamente variables pueden estar asociados con un mayor riesgo de mortalidad prematura, enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, cáncer, e infertilidad. La evidencia toxicológica sugiere que la exposición a la contaminación afecta la regularidad del ciclo menstrual.
La recopilación de datos a través de aplicaciones móviles de salud ha brindado la oportunidad de comprender mejor a una gama diversa de personas en diferentes geografías. El aumento de la popularidad de los rastreadores menstruales está comenzando a facilitar el acceso a datos longitudinales a gran escala del ciclo menstrual para el estudio de los factores que influyen en las características del mismo.
Diseño del estudio y participantes |
Para este estudio observacional prospectivo se recopilaron datos autodeclarados y anónimos de la aplicación Clue, desarrollada por BioWink, que comprende un total de 4 599 339 ciclos menstruales de 190 254 usuarias registrados entre enero de 2016 y diciembre de 2020. Las participantes elegibles tenían entre 18 y 44 años, no utilizaban anticonceptivos hormonales y residían en una de 230 ciudades de EE. UU. continental, México o Brasil.
También se consideraron dos cohortes complementarias. La primera restringiendo el conjunto de datos a períodos en los que las personas mantuvieron una interacción continua con la aplicación y no tuvieron ciclos menstruales mayores a 90 días.
El resultado principal a nivel ciclo fue un indicador binario: duración anormal del ciclo (<24 días o >38 días) o no (duración normal del ciclo), con ciclos menstruales frecuentes (cortos; <24 días) o prolongados (largos; >38 días) definidos como 1, y ciclos menstruales de cualquier otra duración definidos como 0.
Clue asignó a las usuarias la ciudad en la que habían abierto la aplicación al menos el 70 % del tiempo, basándose en la dirección IP. Para vincular las concentraciones de PM2,5 experimentadas por las usuarias con los resultados del ciclo menstrual, se utilizaron archivos shapefile de acceso público con los límites de ciudades, pueblos y municipios.
Las exposiciones a largo plazo en cada ciudad se calcularon como promedios de temperatura mensual y concentraciones de PM2,5 entre 2016 y 2020.
Resultados |
Entre el 1 de enero de 2016 y el 31 de diciembre de 2020, 92 550 usuarias de la aplicación, residentes en 230 ciudades de tres países, proporcionaron datos correspondientes a 2 220 281 ciclos menstruales y fueron incluidas en la cohorte principal. Los análisis descriptivos iniciales indicaron que 388 789 (17,5 %) de los 2 220 281 ciclos registrados presentaron una duración anormal, con una variación entre el 16,6 % y el 18,3 % para cada país.
La mayoría de los ciclos anormales fueron largos (alrededor del 10 % del total de ciclos). A nivel ciudad, la proporción media de ciclos anormales osciló entre el 16,9 % y el 19,7 %.
La exposición media a PM2,5 a nivel ciclo en México fue de 19,1 μg/m³, seguida de 14,3 μg/m³ en Brasil y 8,2 μg/m³ en EE. UU. Se observaron diferencias sustanciales en las concentraciones medias de PM2,5 a nivel de ciudad entre EE. UU. (media de 8,0 μg/m³), Brasil (13,7 μg/m³) y México (16,4 μg/m³). Se identificaron correlaciones moderadas entre PM2,5 y la proporción de fumadoras y usuarias en situación de pobreza a nivel de ciudad en general, así como en EE. UU., Brasil y México.
En modelos de regresión logística que controlan diversos parámetros de nivel socioeconómico, se identificaron asociaciones significativas entre las concentraciones de PM2,5 a largo plazo a nivel ciudad y la proporción de ciclos anormales y la proporción de ciclos largos. Estos resultados fueron coherentes al evaluar los resultados secundarios, al utilizar una exposición ponderada por la interacción y al considerar cohortes suplementarias.
No se identificaron asociaciones entre las concentraciones de PM2,5 a corto plazo y la duración anormal del ciclo, ya sea corta o larga. Las concentraciones de PM2,5 experimentadas por las usuarias en sus tres ciclos menstruales previos tuvieron un efecto significativo en la presencia de duraciones anormales y de duraciones anormalmente largas del ciclo. Estos resultados sugieren que se necesita más investigación para evaluar la ventana crucial de exposición a concentraciones de PM2,5 a corto plazo en los resultados del ciclo menstrual.

(A) O para la asociación entre PM2·5 concentraciones y la proporción de ciclos anormales (duración del ciclo >38 días y duración del ciclo <24 días), proporción de ciclos largos (duración del ciclo >38 días) y proporción de ciclos cortos (duración del ciclo <24 días) registrados en una ciudad determinada; Los OR se expresan por cada 10 μg/m3 aumento del número de PM específico por ciudad2·5. (B) Diagrama de dispersión de PM2·5 (μg/m3) y la proporción de ciclos anómalos registrados en cada ciudad; Se muestra una línea no ajustada de mejor ajuste. La zona gris sombreada muestra el IC del 95% de la línea no ajustada de mejor ajuste. OR = razón de probabilidades.
Discusión |
Este estudio es el primero en examinar la asociación entre la exposición a corto y largo plazo a PM2.5 y diversos resultados de salud relacionados con el ciclo menstrual. Se observó una asociación significativa entre los niveles de PM2.5 a largo plazo y la proporción de ciclos anormales experimentados por las usuarias de la aplicación.
Una revisión de la evidencia existente sugiere que la exposición aguda a la contaminación atmosférica puede afectar la duración del ciclo menstrual al interrumpir el reclutamiento folicular en la fase folicular o la transición del folículo al cuerpo lúteo en la fase lútea. Un factor importante que contribuye a la variabilidad en la duración del ciclo menstrual es el tiempo necesario para reclutar un folículo dominante para la ovulación, que generalmente toma alrededor de 14 días. Sin embargo, la contaminación atmosférica puede afectar este período de dos maneras:
(1) podría alterar la producción de estradiol al interrumpir la captación de colesterol en las células de la teca del folículo, o afectar la actividad de la aromatasa o la función de las células de la granulosa, que son esenciales para la síntesis de estradiol. Esto, a su vez, afecta el microambiente con altos niveles de estradiol necesario para el desarrollo del folículo dominante y, en última instancia, la ovulación;
(2) también podría interferir con la señalización estrogénica mediada por receptores en cualquier nivel del eje hipotálamo-hipofisario-ovárico, interrumpiendo así el desarrollo folicular.
En este estudio, las concentraciones de PM2,5 a largo plazo se asociaron principalmente con la proporción de ciclos anormalmente largos. Los autores presentaron una hipótesis sobre por qué esto podría ser así, aunque se necesita más investigación. La foliculogénesis es un proceso continuo, lo que significa que en cualquier momento el ovario contiene folículos en diversas etapas de desarrollo. La mayoría de los folículos mueren y nunca completan su desarrollo. Un pequeño número de folículos (a lo largo de la vida) se desarrolla completamente para producir un ovocito secundario (óvulo), que se libera en la ovulación. Normalmente, solo un ovocito madura y se libera durante un solo ciclo menstrual: esta maduración y liberación provoca la muerte de otros folículos en desarrollo, pero múltiples conjuntos de cohortes de folículos en desarrollo (en diferentes etapas) seguirán desarrollándose si el único ovocito no es fecundado. Una exposición breve a niveles elevados de contaminación podría tener un menor impacto en la fase folicular, ya que hay más folículos presentes para continuar. La exposición prolongada a niveles elevados de contaminación podría impedir que múltiples cohortes de folículos se desarrollen.
No se identificaron asociaciones entre las concentraciones de PM2,5 específicas del ciclo y la duración anormal del ciclo. Es posible que la clasificación errónea de la exposición (debido a agregaciones de exposición espaciales y temporales aproximadas) diera lugar a asociaciones atenuadas en los análisis específicos del ciclo. Sin embargo, la PM2,5 es relativamente homogénea espacial y temporalmente en comparación con otros contaminantes del aire; por lo tanto, la hipótesis es que la influencia de estos factores debería ser moderada.
A pesar de las limitaciones, este estudio demuestra el potencial de los datos de salud móviles para mejorar la comprensión del efecto de la contaminación atmosférica y otros factores ambientales en el ciclo menstrual. Los datos de la aplicación Clue permitieron evaluar el impacto de la PM2.5 en los resultados del ciclo menstrual en una amplia gama de niveles de exposición. Los hallazgos corroboran la evidencia de que PM2.5 contribuye a las disparidades en la salud humana, incluyendo los efectos en la salud del ciclo menstrual.
Resumen objetivo: Dra. Alejandra Coarasa