Entrevistas

Publicado el 20 de julio de 2026

Presentan opción para pacientes mayores de 14 años

Dr. Marcelo Rivarola: “El reemplazo valvular pulmonar por cateterismo posee un 85% de altas a las 24 horas"

El Hospital Universitario Austral realizó su primer implante del dispositivo Harmony, una opción que en palabras del médico “viene a completar el arsenal terapéutico” . Esta herramienta amplía las posibilidades de personalizar el tratamiento y mejora el pronóstico a largo plazo.

Autor/a: Celina Abud

Fuente: IntraMed

Los avances en el reemplazo valvular pulmonar por cateterismo transformaron el tratamiento de muchos pacientes con cardiopatías congénitas que, años después de sus primeras cirugías, necesitan una nueva intervención.

En este contexto, el Hospital Universitario Austral incorporó la válvula Harmony, un dispositivo autoexpandible que amplía las opciones terapéuticas para anatomías complejas y permite evitar, en muchos casos, una nueva cirugía a corazón abierto. En diálogo con IntraMed, el doctor Marcelo Rivarola, cardiólogo infantil y jefe de Hemodinamia Pediátrica de la institución, analiza el impacto de esta tecnología, la importancia de personalizar la elección de la prótesis y el presente de una disciplina que continúa expandiendo los límites de la medicina mínimamente invasiva.

¿Qué significa para usted y para el Hospital Austral haber realizado el primer implante de la válvula Harmony en Buenos Aires y cómo impacta esto en el tratamiento de pacientes con cardiopatías congénitas complejas?

Es el resultado de años de trabajo de un equipo multidisciplinario enfocado en el tratamiento de las cardiopatías congénitas (CC) mediante la utilización de nuevas tecnologías aplicadas a nuestros pacientes. Somos líderes en el reemplazo de la válvula pulmonar por cateterismo (Transcatheter Pulmonary Valve Replacement, TPVR), y la válvula Harmony viene a completar el arsenal necesario para el tratamiento.

¿Qué características diferencian a Harmony de otras válvulas pulmonares percutáneas que ya utilizaban en el hospital, como la Venus-P?

Más allá de nuestra experiencia desde hace 8 años con el primer implante de la Venus P, con excelentes resultados, sin necesidad de tratamientos adicionales, disfunciones ni explantes, Harmony tiene diferencias en su estructura y en la técnica de preparación e implante que la hacen muy amigable para los usuarios en TPVR, pero no reemplaza: completa el portafolio de prótesis.

¿Por qué dicen que esta opción es para pacientes de más de 14 años?

Se puede explicar por distintas razones. El restablecimiento de la función valvular pulmonar en pacientes con CC requiere una o dos cirugías por esternotomía mediana y circulación extracorpórea (CEC). En general, es alrededor de esta edad que la disfunción valvular se evidencia nuevamente entendiendo que cada reparación tiene una vida útil que varía de paciente a paciente y según el tipo de válvula, conducto o prótesis que se haya interpuesto en el tracto de salida del VD (TSVD).

Por otro lado, a esta edad el paciente tiene el peso suficiente para soportar el TPVR por contar con calibres de vasos adecuados para el sistema que transporta la válvula. 

Usted habla de medicina personalizada. ¿Cómo evalúan la anatomía de cada paciente para determinar cuál es la válvula más adecuada en cada caso?

El protocolo de selección de pacientes es sumamente importante porque determina quién es candidato para TPVR, reduce las posibilidades de complicaciones del implante, y ayuda a señalar la posición más adecuada de la válvula. Esto lo evaluamos con imágenes previas del tipo de RMN y, con mejor definición, AngioTC, que requiere también de un protocolo especial de adquisición. Luego, estas imágenes son enviadas a un laboratorio central de análisis con software especial que proporciona numerosos datos, con reconstrucción en 3D y animaciones que facilitan todo el proceso de implante. 

 ¿Cuáles son las principales ventajas para los pacientes al poder realizar el reemplazo valvular por cateterismo con válvulas de este tipo?

Son muchas las ventajas. La primera, permite evitar una intervención quirúrgica más invasiva. Estos pacientes conviven con su enfermedad desde los primeros días de vida y, junto con sus padres, con el temor al futuro. Recuerdan lo traumáticas que fueron las cirugías y procedimientos que atravesaron y, por ello, la posibilidad de volver a operarse suele generar reticencia. 

Segundo. El reemplazo de la válvula pulmonar por cateterismo es un procedimiento invasivo, pero de riesgo muy controlado. No hay antecedentes de muertes relacionadas con el procedimiento. No hubo complicaciones mayores que requirieran cirugía inmediata o tardía. Tampoco hubo explantes de válvulas en toda Latinoamérica desde 2016, año del primer implante, hasta hace un mes, como consecuencia de una infección valvular (EI), como sí ocurre con alguna frecuencia en los reemplazos valvulares quirúrgicos  

Tercero. Un porcentaje muy alto, cercano al 85 %, recibe el alta a las 24 horas de realizado el procedimiento. Esto tiene un impacto enorme porque permite una rápida reincorporación a la vida cotidiana, evitando al menos cuatro días de internación en terapia, con tubos de drenaje, accesos vasculares, medicación analgésica para el control del dolor y un proceso de recuperación muy costoso tanto para los prestadores de servicios como para los pacientes. Además, permite una rápida liberación de camas de alta complejidad. 

Dado que muchos de estos pacientes son adolescentes o adultos jóvenes, ¿cómo contribuye esta tecnología a preservar opciones terapéuticas para el futuro y mejorar su calidad de vida a largo plazo?

Sin dudas, hoy en todo el mundo la primera opción terapéutica es el TPVR, por todo lo explicado anteriormente, ya que ha demostrado muy buenos resultados y, en comparación con los reemplazos quirúrgicos, una mayor vida útil de la función valvular. Los resultados de casi 10 años de seguimiento, sin necesidad de reintervenciones ni explantes, respaldan que sea la primera elección terapéutica. Esto ya mejora la calidad de vida de los pacientes. Además, existe la posibilidad de implantar una nueva válvula dentro de la previa cuando esta disfuncione en el futuro, algo que probablemente ocurra. 

El Hospital Austral será protagonista en el próximo congreso internacional PICS con una transmisión en vivo de un implante. ¿Qué representa este reconocimiento para el equipo y para el desarrollo de la cardiología intervencionista en la Argentina?

Es un gran honor para nosotros, ya que se trata del simposio más importante a nivel mundial de la especialidad en cardiopatías congénitas (CC), con la presencia de colegas muy prestigiosos de muchos países. Tenemos la experiencia de haberlo realizado previamente, pero en esta edición el Hospital Universitario Austral será el único centro de la Argentina que estará presente con esta modalidad. Esperamos que esto tenga un efecto contagio, para que otros centros puedan realizarlo en el futuro, y también contribuya a mostrar que en la Argentina estamos entre los niveles más avanzados de tratamiento. 

¿Qué significa para usted en este caso, capacitar a profesionales de América Latina?

Ha sido un proceso muy satisfactorio y de crecimiento tanto en lo profesional como en lo personal. El intercambio con colegas de América Latina, con las mismas problemáticas y necesidades, nos lleva a integrarnos gracias a objetivos comunes. En este caso, avanzar con TPVR. 


*Dr. Marcelo Rivarola (MN: 82.819). Cardiólogo Infantil. Cardiólogo Intervencionista Pediátrico. Jefe de Hemodinamia Pediátrica Hospital Universitario Austral.