La educación médica continua atraviesa un momento de transformación. Lo que durante décadas fue concebido como un conjunto de actividades de actualización —cursos, congresos, certificaciones—, hoy está evolucionando hacia un modelo más complejo, dinámico e integrado al sistema de salud asistencial.
El encuentro internacional HELIX México 2026 constituyó una expresión de este cambio: un espacio donde se reunieron instituciones académicas, profesionales, decisores y empresas tecnológicas con un objetivo común: repensar cómo se forman los profesionales de la salud en un mundo atravesado por la incertidumbre y la innovación acelerada.
En este ámbito, IntraMed realizó una entrevista a la Dra. Nenetzen Saavedra y al Mtro. Oscar Dalmau, quienes dieron a conocer Tlahui, el libro que han desarrollado conjuntamente. Su texto surge a partir del encuentro profesional y cultural entre ambos autores —México y Cataluña—, donde identificaron similitudes en las formas de aprender, liderar y gestionar instituciones en salud.
A partir de esa convergencia, decidieron sistematizar su experiencia en un formato que no fuera solo un libro tradicional, sino un “libro aumentado”, diseñado para compartir herramientas y permitir que los lectores continúen expandiendo sus contenidos.
El concepto del libro se articula alrededor de la palabra tlahui, que se refiere a la primera luz del alba. Los autores la utilizan como metáfora de un momento de cambio, en el que las instituciones educativas en salud necesitan repensar y rediseñar sus propuestas para generar mayor valor social.
El texto aborda:
- los procesos de transformación en educación, salud y organizaciones;
- el fortalecimiento de liderazgos;
- nuevas metodologías y modelos de aprendizaje;
- la necesidad de llevar al lector a la acción y al compromiso con el cambio.
Durante la conversación, los autores destacan las habilidades clave que consideran fundamentales para el liderazgo actual en salud:
creatividad, como motor de transformación incluso con recursos limitados
- Comunicación, imprescindible para movilizar personas y generar cambio.
- Empatía, entendida no solo como comprender, sino como sentir al otro.
- Colaboración, como respuesta a la complejidad de los desafíos actuales.
- Valores éticos, como base del liderazgo (honestidad, integridad, propósito social).
Saavedra y Dalmau subrayan que el trabajo en salud requiere cada vez más enfoques colaborativos, interdisciplinarios y abiertos a la diversidad. A su vez, respecto al futuro de la formación en salud en el corto plazo, identifican varios desafíos. Por un lado, hay una rápida obsolescencia de la tecnología y la necesidad de adaptarse continuamente. Al mismo tiempo, existe dificultad en equilibrar tecnología con los componentes humanos de la educación. Esto último se ve complejizado por la coexistencia de múltiples generaciones, con distintas formas de aprender y trabajar.
Para los entrevistados, es clave integrar el aprendizaje formal e informal dentro de las organizaciones asistenciales, así como se vuelve imprescindible reconocer distintos modos de aprendizaje en cada individuo. Si los sistemas no tienden a fortalecer la capacidad de "aprender a aprender", no será posible un futuro innovador.
Distintas aristas alimentan el debate sobre formación continua en salud, tanto desde las palabras de Saavedra y Dalmau, como de los diversos ponentes que se hicieron presentes en HELIX 2026.
Uno de los principales consensos de las jornadas fue que el aprendizaje en salud ya no puede organizarse como una suma de instancias aisladas. Las organizaciones avanzan hacia ecosistemas de aprendizaje continuo, donde la formación se integra a la práctica clínica, la investigación y la innovación.
Este enfoque implica asumir que aprender es parte del trabajo cotidiano y no un momento separado de él.
La irrupción de herramientas como la inteligencia artificial, la simulación clínica avanzada o la realidad virtual, está redefiniendo los modos de enseñar y aprender. Sin embargo, la cuestión clave no es la tecnología en sí, sino su orientación: ¿mejora la toma de decisiones clínicas, facilita la experiencia del paciente, humaniza la atención?
El desafío no es incorporar tecnología, sino integrarla con una mirada ética, centrada en las personas.
Otro eje central es el desplazamiento hacia modelos de aprendizaje más activos, representados por la simulación clínica, el entrenamiento inmersivo, la resolución de problemas reales y el aprendizaje colaborativo. Estos enfoques permiten desarrollar competencias críticas en contextos seguros, acortando la distancia entre formación y práctica.
El futuro de la educación en salud no depende solo de contenidos, sino de la capacidad de las instituciones para formar líderes capaces de impulsar el cambio. Esto implica fortalecer habilidades relacionales, pensamiento crítico, trabajo interdisciplinario y capacidad de adaptación.
La educación continua, en este sentido, se convierte en una palanca de transformación organizacional.