Objetivo:
Determinar si las evaluaciones preoperatorias llevadas a cabo por enfermeras apropiadamente entrenadas son inferiores en calidad a aquellas conducidas por los encargados de admisión.
Diseño:
Estudio randomizado controlado de equivalencia/
Lugar:
Cuatro hospitales, de los cuales 3 eran hospitales de enseñanza.
Participantes:
Todos los pacientes atendidos para ser evaluados antes de la anestesia general y ser sometidos a una cirugía vascular, urológica o de mama, entre Abril de 1998 y Marzo de 1999.
Intervención:
Evaluación de una de tres enfermeras apropiadamente entrenadas o por uno de varios encargados de admisión.
Principales mediciones:
Antecedentes personales, exámenes físicos y órdenes de investigación. Las mediciones fueron evaluadas por un especialista en registros para anestésicos y colocadas en cuatro categorías: correcto, sobreevaluado, subevaluado sin afectar el manejo y subevaluado que podría afectar el manejo (resultado primario).
Resultados:
Un total de 1.907 pacientes fueron seleccionados de manera randomizada y 1.874 completaron el estudio; 926 fueron evaluados por encargados de registro y 948 por enfermeras. Un total de 121/948 (13%) evaluaciones llevadas a cabo por enfermeras probablemente podrían haber afectado el manejo, comparado con 138/926 (15%) de las llevadas a cabo por encargados de registro.
Se determinó que las evaluaciones de las enfermeras no eran inferiores a las de los encargados de registro, a pesar de que se observó una variación entre ellos en relación a la calidad de los antecedentes tomados. Los encargados de registro ordenaron considerablemente más estudios innecesarios que las enfermeras (218/926 (24%) v 129/948 (14%).
Conclusiones:
No existe ninguna razón para impedir el desarrollo de evaluaciones preoperatorias llevadas a cabo por enfermeras que reciben el entrenamiento adecuado. Sin embargo, los encargados de registro seguirán necesitando experiencia en la evaluación preoperatoria.