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/ Publicado el 16 de noviembre de 2025

Cápsulas formativas

Antipsicóticos en situaciones especiales

A través de vídeos cortos, se abordan cuestiones esenciales sobre el uso de los antipsicóticos en la práctica clínica. En esta entrega, el Dr. Diego Sarasola expone las situaciones particulares para la indicación de estos fármacos.

En el marco de la formación continua que Laboratorios Roemmers ofrece a los profesionales de la salud, compartimos este recurso audiovisual en el que el Dr. Diego Sarasola, especialista jerarquizado en psiquiatría y psicología médica, aborda el uso de los antipsicóticos en contextos clínicos complejos. A lo largo de esta cápsula se analizan situaciones especiales que desafían los protocolos de prescripción, como los pacientes con comorbilidades médicas graves y las poblaciones vulnerables (adultos mayores, embarazadas, adolescentes).

La otras cápsulas pueden verse aquí:

1. Generalidades de los antipsicóticos 

2. Manejo de los trastornos conductuales en demencia

4. Debates en torno al uso de los antipsicóticos

Cápsula 3 - Antipsicóticos en situaciones especiales

Transcripción

Como parte de su trabajo cotidiano, el médico clínico enfrentará diversas situaciones especiales en las cuales tenga que tener cuidado con el uso de los antipsicóticos y de cualquier droga. Estas situaciones especiales no necesariamente son patológicas, como el embarazo y la lactancia, pero muchas veces sí son parte de otras patologías, como los trastornos cardiovasculares, la insuficiencia hepática, la insuficiencia renal.

Debido a que no hay tanta diferencia en la eficacia de los antipsicóticos, pero sí en el perfil de eventos adversos y tolerancia, estos deben ser los principios rectores de un médico clínico que use tales drogas: hay tres cosas básicas que hay que saber:

  1. No es lo mismo un paciente con edad avanzada.
  2. Un paciente que toma muchas medicaciones.
  3. O que tiene muchas patologías.

El principio con el cual se deben manejar estos medicamentos es empezar a la mitad de la dosis, aumentarla lentamente y seguir incrementando si fuera necesario. El incremento de la dosis debe ser más lento, también, que en el adulto joven. El error que no hay que cometer es no aumentar la dosis si fuera necesario y, por supuesto, si esta dosis es segura.

Con respecto a las interacciones farmacológicas, hay que recordar que hay una interacción farmacocinética, por cómo interfiere el metabolismo hepático una u otra droga a nivel de los citocromos; y una interacción clínica, que tiene que ver con el efecto mismo de la droga. Por ejemplo, un diurético y un antipsicótico pueden generar más hipotensión ortostática.

Debemos recordar, por lo tanto, que el principio básico de la medicina es "primero no dañar". Entonces, el médico clínico que usa antipsicóticos debe conocer muy bien la condición clínica general de su paciente, todas las drogas que usa, todas las patologías que el paciente tiene y los posibles problemas que pueden surgir a partir del uso de antipsicóticos.