LESIÓN PARCIAL DEL MANGUITO ROTADOR: ¿REPARAMOS EL PORCENTAJE O AL PACIENTE?
Durante años, comprometer más del 50% del espesor tendinoso se utilizó como frontera casi automática entre desbridamiento y reparación. Sin embargo, la conducta no debería depender únicamente de una cifra estimada por resonancia o artroscopia.
La guía AAOS 2025 respalda tanto la reparación transtendinosa/in situ como la conversión a lesión completa y reparación en roturas parciales de alto grado que persisten tras un manejo conservador adecuado. La evidencia disponible no demuestra una superioridad clínica consistente de una técnica sobre la otra. Además, en lesiones bursales Ellman II, un ensayo aleatorizado encontró resultados similares entre desbridamiento y reparación a 18 meses.
La decisión debe integrar localización articular o bursal, calidad del remanente, exposición real de la huella, patrón traumático o degenerativo, edad biológica, demanda funcional, dolor, déficit de fuerza y lesiones concomitantes. En el deportista por encima de la cabeza también importa evitar una reparación excesivamente tensionada que altere la mecánica del manguito.
Más que “completar siempre” o “preservar siempre”, el objetivo es restaurar una interfaz tendón-hueso funcional sin sacrificar tejido viable.
En una lesión articular de alto grado con fibras bursales competentes, ¿prefieren reparación in situ o completar la lesión para obtener mejor visualización y preparación de la huella?