Hoy quiero compartir una entrevista publicada en Clarín – Buena Vida sobre un tema que considero especialmente relevante dentro de la Oftalmología Integrativa: el eje intestino-ojo y la relación entre microbiota, inflamación sistémica y salud visual.
La entrevista parte de una idea fundamental: frente a enfermedades crónicas y degenerativas, además del diagnóstico y tratamiento oftalmológico específico, podemos ampliar la mirada e investigar qué factores sistémicos y de estilo de vida pueden participar en el contexto de cada paciente.
En la nota hablamos sobre microbiota y disbiosis, eje intestino-ojo, inflamación sistémica, superficie ocular y ojo seco, retina y degeneración macular, glaucoma, alimentación, actividad física, estrés y la importancia del abordaje interdisciplinario.
La evidencia disponible continúa creciendo y permite explorar distintos mecanismos de comunicación entre el intestino y el sistema visual. Al mismo tiempo, considero importante mantener una mirada clínica rigurosa y diferenciar asociaciones, mecanismos propuestos y relaciones causales.
Un concepto que considero central: integrar no significa reemplazar.
Las patologías oculares continúan requiriendo diagnóstico, seguimiento y tratamientos específicos. La mirada integrativa busca complementar ese abordaje incorporando el contexto sistémico del paciente y aquellos factores modificables relacionados con su salud general.