Un paciente puede irse de la guardia sin un diagnóstico. Pero no debería irse sin una conducta.
lace poco atendí un caso que me recordó algo que cuesta bastante aceptar cuando empezamos a trabajar: en la guardia no siempre cerramos diagnósticos
Qué necesitan tener claro ustedes para decidir una conducta cuando todavía i aben exactamente qué tiene el paciente
El paciente consultaba por dolor abdominal de algunas horas de evolución. Estaba hemodinámicamente estable, sin signos de irritación peritoneal y los estudios iniciales no mostraban hallazgos que explicaran claramente el cuadro.
Y aparece esa sensación incómoda que probablemente todos tuvimos alguna vez:
"¿Pero entonces qué tiene?"
A veces, simplemente, todavía no lo sabemos.
Con el tiempo entendí que nuestro trabajo en la guardia no siempre es ponerle nombre definitivo a lo que está pasando.
Muchas veces es poder responder otras preguntas:
¿Necesita quedarse internado o puede continuar el manejo de forma ambulatoria?
¿Qué evolución espero?
¿Qué signos deberían hacer que vuelva?
Un paciente puede irse de la guardia sin un diagnóstico. Pero no debería irse sin una conducta.
Creo que una de las transiciones más difíciles entre estudiar medicina y ejercerla es aprender a convivir con esa incertidumbre.
Y vuelvo a la pregunta del principio: cuando el diagnóstico no termina de cerrar, ¿qué elementos pesan más para ustedes al alta?