Hay algo que cambia cuando dejás de estudiar medicina y empezás a ejercerla.
Durante años nos acostumbramos a que casi todas las preguntas tengan una respuesta.
Después empezás a trabajar y descubrís que la medicina real está llena de grises.
Pacientes que no leyeron el libro.
Estudios que no terminan de cerrar.
Conductas en las que dos médicos con experiencia opinan diferente.
Y quizás una de las cosas más difíciles de aprender es justamente esa: sentirse cómodo tomando decisiones aun cuando no tenemos el 100% de certeza.
Con el tiempo entendí que ejercer bien la medicina no significa saber todo.
Significa saber qué cosas no podés dejar pasar, cuándo necesitás estudiar un poco más y, sobre todo, cuándo pedir ayuda.
Me interesa saber cómo lo vivieron ustedes:
¿Qué fue lo que más les costó aprender cuando empezaron a ejercer y que sienten que la facultad no les había enseñado?
Los leo.