¡Súmese a la Red Profesional!

Regístrese en IntraMed y conecte con profesionales de la salud de toda Latinoamérica.

+1.1 M profesionales de la salud
Impulse su perfil
Aracelis Sarmiento

21 de mayo de 2026

Lo que comes en guardia dice más de tu sistema de salud que de tus hábitos

La mala alimentación durante las guardias médicas suele interpretarse como un problema de organización individual o falta de disciplina. Sin embargo, detrás de ese fenómeno existen factores estructurales y culturales profundamente arraigados en la práctica médica.

Desde la etapa de estudiante hasta el ejercicio profesional consolidado, muchos médicos atraviesan jornadas prolongadas sin pausas adecuadas para comer, en entornos donde el sacrificio físico continúa siendo percibido como parte esperable del compromiso profesional.

El artículo propone desplazar el foco desde la culpa individual hacia las condiciones institucionales: guardias extensas, ausencia de espacios adecuados para alimentación, ritmos asistenciales incompatibles con pausas reales y una cultura organizacional que históricamente ha normalizado el descuido del propio cuerpo.

Además, revisa cómo la privación de sueño y el estrés sostenido alteran mecanismos hormonales relacionados con el hambre y la saciedad, favoreciendo decisiones alimentarias rápidas y poco saludables.

Más que hablar únicamente de hábitos, el texto invita a discutir qué condiciones laborales consideramos aceptables dentro del sistema de salud y cómo estas impactan tanto en el bienestar del profesional como en la calidad asistencial.

Leer Artículo:

https://sinrecetaparamedicos.wordpress.com/2026/05/21/lo-que-comes-en-guardia-dice-mas-de-tu-sistema-de-salud-que-de-tus-habitos/

Contenido sugerido

Lo que ningún paciente sabe que hace un médico entre consulta y consulta Existe una paradoja silenciosa en el ejercicio de la medicina: mientras el sistema de salud mide la productividad médica en número de consultas, procedimientos y tiempos de atención, una parte significativa del trabajo médico ocurre en espacios que ningún indicador registra. Durante años de formación y práctica clínica pude constatar algo que muchos colegas conocen pero pocas veces se nombra abiertamente: en turnos de 8 a 12 horas, el tiempo de contacto directo con el paciente representa, frecuentemente, entre 30 y 60 minutos. El resto se distribuye entre registros clínicos, formularios administrativos, coordinación de interconsultas, llamadas, y una larga lista de tareas que sostienen la continuidad del cuidado. En medicina, la máxima es conocida: lo que no se escribe, no existe. Documentar con precisión no es un trámite; es un acto clínico. Pero consume tiempo y energía cognitiva que el sistema rara vez contempla en la planificación de la jornada. A esto se suma la carga cognitiva que acompaña al médico fuera del horario de trabajo: casos que generan incertidumbre, resultados pendientes, decisiones que se revisan internamente. Visibilizar el trabajo invisible no es un ejercicio de victimización. Es un primer paso necesario para rediseñar sistemas, expectativas y condiciones laborales que estén a la altura del ejercicio de la medicina. Artículo completo: https://sinrecetaparamedicos.wordpress.com/?p=797

    IntraMed

Todos los derechos reservados

Copyright 1997-2026