Antecedentes:
La sobreestimulación del receptor N-metil-D-aspartato (NMDA) por el glutamato ha sido implicada en la producción de trastornos neurodegenerativos. Por lo tanto se investigó si la memantina, un antagonista del NMDA, podría ser un tratamiento eficaz en la enfermedad de Alzheimer.
Métodos:
Los pacientes con enfermedad de Alzheimer moderada a severa fueron asignados de manera randomizada para recibir placebo o 20 mg de memantina diariamente durante 28 semanas. Las principales variables de eficacia fueron la Impresión de los Médicos basada en Entrevistas sobre cambios e información del cuidador (CIBIC-Plus) y el Estudio Cooperativo de la Enfermedad de Alzheimer sobre el Inventario de Actividades Cotidianas modificado para la demencia severa (ADCS-ADLsev).
En segundo lugar se intentó determinar la batería de lesiones severas y otras mediciones de conocimiento, función y comportamiento. Se evaluaron las diferencias en el tratamiento entre el inicio y el final. Las observaciones perdidas fueron incluidas a través del uso de la observación previa más reciente (la última observación realizada). Los resultados también fueron analizados con solo los valores observados incluídos, sin la reposición de los valores dejados de lado (análisis de casos observados).
Resultados:
Fueron seleccionados 252 pacientes (67% mujeres; edad promedio, 76 años) de 32 centros norteamericanos. De ellos, 181 (72%) completaron el estudio y fueron evaluados a la semana 28. Un total de 71 pacientes discontinuaron el tratamiento prematuramente (42 tomaban placebo y 29 memantina).
Los pacientes que recibieron memantina mostraron un mejor resultado que aquellos que recibieron placebo, según los resultados del CIBIC-Plus (P=0.06 con la última observación realizada, P=0.03 para los casos observados), el ADCS-ADLsev (P=0.02 con la última observación realizada, P=0.003 para los casos observados) y la batería de lesiones severas (P<0.001 con la última observación realizada, P=0.002 para los casos observados). La memantina no estuvo asociada con una frecuencia significativa de eventos adversos.
Conclusiones:
El tratamiento antiglutamatérgico redujo el deterioro clínico en la enfermedad de Alzheimer moderada a severa, una fase asociada con angustia para los pacientes y carga para los cuidadores, para los cuales otros tratamientos no se encuentran disponibles.