El estudio comparó la supervivencia de 1.002 mujeres en las etapas iniciales de cáncer de mama, que habían sido tratadas según las directrices desarrolladas en la conferencia St. Gallen de 1992 en Suiza, y la de 380 cuyo tratamiento no siguió las directrices. Las mujeres fueron diagnosticadas entre 1988 y 1994 con cáncer invasivo de mama que no se había propagado a los nódulos linfáticos circundantes.
Las directrices St. Gallen dan una idea general de si a una mujer con cáncer de mama que no afecta los nódulos deberían administrársele, después de la cirugía: tamoxifeno, quimioterapia, ninguno de los dos o ambos.
El estudio halló una supervivencia general después de siete años de 88% para las mujeres que fueron tratadas según las directrices, en comparación con el 79% para las mujeres cuyo tratamiento no siguió las directrices.
Para las mujeres en riesgo alto o moderado de recurrencia, la tasa después de siete años fue del 17% y del 36%, respectivamente, para aquellas cuyo tratamiento siguió las directrices. En cambio, fue del 36% y del 42%, también respectivamente, cuando el tratamiento no se hizo según las directrices.