El número de mujeres que dan a luz con partos vaginales después de una cesárea ha descendido en años recientes, pero sin la reducción esperada en las tasas de mortalidad infantil y materna, según halla un reciente estudio de la University of California, de San Francisco (Estados Unidos), del que informa “Annals of Family Medicine”.
Las mujeres que tienen un parto vaginal después de una cesárea previa enfrentan riesgos de salud pequeños pero reales, como la ruptura uterina. Así que a medida que se reduce el número de partos vaginales después de una cesárea (VBACS), debería haberse visto una reducción en las tasas de mortalidad infantil y materna también, ha señalado el director del estudio, el Dr. John Zweifler.
Los investigadores examinaron los datos de nacimientos en California de 1996 a 2002, antes y después de que se adoptara una directriz en 1999 para reducir los partos vaginales después de una cesárea. Esta directriz, emitida por el American College of Obstetricians and Gynecologists, requiere que un médico esté disponible de manera inmediata en el hospital para llevar a cabo la atención de emergencia de cualquier mujer que intente tener un parto vaginal después de una cesárea previa, en caso de complicaciones como la ruptura uterina. Debido a que no siempre es posible, especialmente en hospitales pequeños, se esperaba que la tasa de VBACS descendiera.
Los autores hallaron que 386.232 mujeres de California dieron a luz por cesárea. Alrededor de 75.000 intentaron un parto vaginal subsiguiente, mientras que otras 311.000 repitieron la cesárea. De las que intentaron un parto vaginal después de una cesárea, más de 61.000 tuvieron éxito.
Los investigadores hallaron que los intentos de tener un parto vaginal después de una cesárea pasaron de 24% antes de las directrices a 13,5% después de las mismas. Las mujeres que dieron a luz a bebés con bajo peso al nacer, menos de 1.500 gramos, tuvieron mayores tasas de mortalidad infantil con VBACS que por cesárea, indicó el Dr. Zweifler. Pero las mujeres que dieron a luz a bebés de peso normal, (1.500 g) o más, tuvieron tasas de mortalidad infantil y materna similares, independientemente de haber tenido un parto vaginal o una cesárea o una cesárea repetida.
Por ejemplo, para los recién nacidos que pesaban de 2.490 g a menos de 3.990 g, hubo 0,3 muertes por cada 10.000 nacidos con vida antes de las directrices (con intento de VBACS). Después de las directrices, hubo 0,4 por 10.000 nacidos con vida.
Para las mujeres que se someten a cesáreas repetidas para dar a luz a niños de peso normal, hubo 0,4 muertes por 10.000 nacidos con vida antes de las directrices, y 0,3 muertes después, reportaron los investigadores.
Annals of Family Medicine 2006;4:228-234
Publicado el 6 de junio de 2006
Investigaciones
Se reduce el número de partos vaginales después de las cesáreas
Datos de años recientes.
El número de mujeres que dan a luz con partos vaginales después de una cesárea ha descendido en años recientes, pero sin la reducción esperada en las tasas de mortalidad infantil y materna, según halla un reciente estudio de la University of California, de San Francisco (Estados Unidos), del que informa “Annals of Family Medicine”.
Las mujeres que tienen un parto vaginal después de una cesárea previa enfrentan riesgos de salud pequeños pero reales, como la ruptura uterina. Así que a medida que se reduce el número de partos vaginales después de una cesárea (VBACS), debería haberse visto una reducción en las tasas de mortalidad infantil y materna también, ha señalado el director del estudio, el Dr. John Zweifler.
Los investigadores examinaron los datos de nacimientos en California de 1996 a 2002, antes y después de que se adoptara una directriz en 1999 para reducir los partos vaginales después de una cesárea. Esta directriz, emitida por el American College of Obstetricians and Gynecologists, requiere que un médico esté disponible de manera inmediata en el hospital para llevar a cabo la atención de emergencia de cualquier mujer que intente tener un parto vaginal después de una cesárea previa, en caso de complicaciones como la ruptura uterina. Debido a que no siempre es posible, especialmente en hospitales pequeños, se esperaba que la tasa de VBACS descendiera.
Los autores hallaron que 386.232 mujeres de California dieron a luz por cesárea. Alrededor de 75.000 intentaron un parto vaginal subsiguiente, mientras que otras 311.000 repitieron la cesárea. De las que intentaron un parto vaginal después de una cesárea, más de 61.000 tuvieron éxito.
Los investigadores hallaron que los intentos de tener un parto vaginal después de una cesárea pasaron de 24% antes de las directrices a 13,5% después de las mismas. Las mujeres que dieron a luz a bebés con bajo peso al nacer, menos de 1.500 gramos, tuvieron mayores tasas de mortalidad infantil con VBACS que por cesárea, indicó el Dr. Zweifler. Pero las mujeres que dieron a luz a bebés de peso normal, (1.500 g) o más, tuvieron tasas de mortalidad infantil y materna similares, independientemente de haber tenido un parto vaginal o una cesárea o una cesárea repetida.
Por ejemplo, para los recién nacidos que pesaban de 2.490 g a menos de 3.990 g, hubo 0,3 muertes por cada 10.000 nacidos con vida antes de las directrices (con intento de VBACS). Después de las directrices, hubo 0,4 por 10.000 nacidos con vida.
Para las mujeres que se someten a cesáreas repetidas para dar a luz a niños de peso normal, hubo 0,4 muertes por 10.000 nacidos con vida antes de las directrices, y 0,3 muertes después, reportaron los investigadores.
Annals of Family Medicine 2006;4:228-234