Noticias médicas
Publicado el 30 de septiembre de 2001
Resultados a largo plazo de stents metálicos para estrechez biliar benigna
Los stents metálicos sólo deberían ser considerados como una opción para candidatos quirúrgicos pobres, estrechez biliar intrahepática, o intentos fallidos en la reparación quirúrgica.
Históricamente, la corrección quirúrgica ha sido el tratamiento de opción para estrechez biliar benigna (BBS). Los stents metálicos autoexpandibles (Mss) han sido empleado para la estrechez biliar maligna inoperable; sin embargo, su uso para BBS es controversial y su historia natural permanece sin ser elucidada. Investigadores del Centro Médico St. Vicent de la ciudad de Los Angeles, EE.UU., desarrollaron un estudio para evaluar la hipótesis de que los MSs proveen sólo beneficios a corto plazo. Para ello, examinaron los resultados a largo plazo de los MSs para el tratamiento de BBS. Los investigadores buscaban desarrollar una aproximación racional para el tratamiento de BBS.
Entre Julio de 1990 y diciembre de 1995, 15 pacientes tenían MSs colocados para BBS y habían sido seguido por una media de 86.3 meses (límite, 55-120 meses). La edad promedio de los pacientes fue 66.6 años y de ellos 12 eran mujeres. Los stents fueron colocados por lesión quirúrgica en 5 pacientes y por enfermedad subyacente en 10 pacientes ( litiasis, 7; pancreatitis, 2; y colangitis esclerosante primaria , 1). Uno o más de los MSs (Gianturco-Rosch "Z" para 4 pacientes y Wallstents para 11 pacientes) fueron ubicados por aproximaciones percutáneas, endoscópicas o combinadas. Los investigadores consideraron que un paciente tenía buenos resultados clínicos si el stent permanecía manifiesto, requería 2 o menos intervenciones invasivas, y no presentaba dilatación biliar en las imágenes subsecuentes.
La síntesis de los datos evidenció que los stents metálicos fueron exitosamente colocados en los 15 pacientes evaluados, y el índice medio de permeabilidad fue de 30.6 meses (límites, 7-120 meses). Cinco pacientes (33%) tuvieron un buen resultado clínico con permeabilidad de stent desde 55 hasta 120 meses. Por su parte, 10 pacientes (67%) requirieron más de 2 procedimientos radiológicos y/o endoscópicos para colangitis recurrente y/o obstrucción (límites, 7-120 meses). Cinco de los 10 pacientes desarrollaron obstrucción de stent completa a los 8, 9, 10, 15 y 120 meses y padecieron extirpación quirúrgica del stent y anastomosis bilioentérica. Cuatro de estos 5 pacientes tuvieron estrechez desde las lesiones quirúrgicas. Finalmente, el paciente que padeció extirpación quirúrgica 10 años después del emplazamiento de MS desarrolló colangiocarcinoma.
A partir de los datos relevados, los investigadores norteamericanos concluyeron que la reparación quirúrgica continua siendo la opción de tratamiento para BBS. Los stents metálicos sólo deberían ser considerados para candidatos quirúrgicos pobres, estrechez biliar intrahepática, o intentos fallidos en la reparación quirúrgica. Asimismo, la mayoría de los pacientes con MSs desarrollarán colangitis recurrente o obstrucción de stent y requerirán intervención. La obstrucción e inflamación crónica podría predisponer al paciente a colangiocarcinoma.
Publicado el 30 de septiembre de 2001
Corrección quirúrgica
Resultados a largo plazo de stents metálicos para estrechez biliar benigna
Los stents metálicos sólo deberían ser considerados como una opción para candidatos quirúrgicos pobres, estrechez biliar intrahepática, o intentos fallidos en la reparación quirúrgica.
Fuente: Arch Surg. 2001;136:664-669
Entre Julio de 1990 y diciembre de 1995, 15 pacientes tenían MSs colocados para BBS y habían sido seguido por una media de 86.3 meses (límite, 55-120 meses). La edad promedio de los pacientes fue 66.6 años y de ellos 12 eran mujeres. Los stents fueron colocados por lesión quirúrgica en 5 pacientes y por enfermedad subyacente en 10 pacientes ( litiasis, 7; pancreatitis, 2; y colangitis esclerosante primaria , 1). Uno o más de los MSs (Gianturco-Rosch "Z" para 4 pacientes y Wallstents para 11 pacientes) fueron ubicados por aproximaciones percutáneas, endoscópicas o combinadas. Los investigadores consideraron que un paciente tenía buenos resultados clínicos si el stent permanecía manifiesto, requería 2 o menos intervenciones invasivas, y no presentaba dilatación biliar en las imágenes subsecuentes.
La síntesis de los datos evidenció que los stents metálicos fueron exitosamente colocados en los 15 pacientes evaluados, y el índice medio de permeabilidad fue de 30.6 meses (límites, 7-120 meses). Cinco pacientes (33%) tuvieron un buen resultado clínico con permeabilidad de stent desde 55 hasta 120 meses. Por su parte, 10 pacientes (67%) requirieron más de 2 procedimientos radiológicos y/o endoscópicos para colangitis recurrente y/o obstrucción (límites, 7-120 meses). Cinco de los 10 pacientes desarrollaron obstrucción de stent completa a los 8, 9, 10, 15 y 120 meses y padecieron extirpación quirúrgica del stent y anastomosis bilioentérica. Cuatro de estos 5 pacientes tuvieron estrechez desde las lesiones quirúrgicas. Finalmente, el paciente que padeció extirpación quirúrgica 10 años después del emplazamiento de MS desarrolló colangiocarcinoma.
A partir de los datos relevados, los investigadores norteamericanos concluyeron que la reparación quirúrgica continua siendo la opción de tratamiento para BBS. Los stents metálicos sólo deberían ser considerados para candidatos quirúrgicos pobres, estrechez biliar intrahepática, o intentos fallidos en la reparación quirúrgica. Asimismo, la mayoría de los pacientes con MSs desarrollarán colangitis recurrente o obstrucción de stent y requerirán intervención. La obstrucción e inflamación crónica podría predisponer al paciente a colangiocarcinoma.