Noticias médicas

Publicado el 16 de septiembre de 2001

Estudian si los permisos para conducir otorgados a enfermos cardíacos pone en riesgo a terceros

Reanudación del manejo de automóviles luego de padecer una taquiarritmia ventricular casi fatal

Investigadores norteamericanos aseguran que a pesar de que es frecuente que algunos pacientes que padecieron una taquiarritmia ventricular casi fatal manifiesten posibles síntomas de arritmia mientras conducen, los accidentes de tránsito no son comunes y ocurren con una frecuencia que es menor a la tasa anual de accidentes en la población general que conduce en los Estados Unidos.

A pesar de que el derecho a conducir automóviles debe ser respetado, puede llegar a ser necesario restringir los permisos de manejo cuando este ejercicio pone en riesgo la vida de otros.  Los riesgos asociados con el permiso para conducir otorgado a pacientes que padecen taquiarritmias ventriculares casi fatales aún no han sido cuantificados.

Investigadores norteamericanos realizaron una prueba de Antiarrítmicos frente a Desfribiladores Implantables (AVID) comparada con la terapia de drogas antiarrítmicas con la implantación de desfibriladores en pacientes que sobrevivieron a arritmias ventriculares casi fatales. Durante el estudio se envió un cuestionario a pacientes que habían participado de la prueba AVID, que fue completado de manera anónima, en el que se les solicitaba información acerca de sus hábitos de manejo y sus experiencias.

El cuestionario fue respondido por 758 de 909 pacientes (83%), de los cuales 627 pacientes condujeron automóviles durante el año anterior a un episodio de taquiarritmia ventricular. Un 57% de estos pacientes volvieron a manejar dentro de los 3 meses después de la prueba AVID, un 78% lo hizo dentro de los 6 meses y un 88% dentro de los 12 meses. Mientras conducían, un 2% tuvo un episodio sincopal, un 11% padeció mareos o palpitaciones que requirieron detener la marcha del vehículo, un 22% presentó mareos o palpitaciones que no requirieron detener el vehículo y un 8% de 295 pacientes con un defibrilador cardioversor implantable recibió un shock. Un total de 50 pacientes reportaron haber tenido al menos un accidente sobre un total de 55 accidentes durante el período de seguimiento de 1619 pacientes al año luego de reanudar el hábito de conducir automóviles (3.4% por paciente al año). Solo el 11% de estos accidentes estuvieron precedidos por posibles síntomas de arritmia (0.4% por paciente al año).  
 
La mayoría de los pacientes con taquiarritmia ventricular vuelven a conducir tempranamente. A pesar de que es frecuente que estos pacientes manifiesten posibles síntomas de arritmia mientras conducen, los accidentes no son comunes y ocurren con una frecuencia que es menor a la tasa anual de accidentes del 7.1% en la población general que conduce en los Estados Unidos.