Noticias médicas

Publicado el 15 de noviembre de 2001

Nuevos estudios en pacientes con sospecha de hipertensión renovascular

Pruebas diagnósticas para la estenosis de la arteria renal

En aquellos pacientes que son derivados para una evaluación por hipertensión renovascular son preferentes la angiografía por tomografía computada y la angiografía por resonancia magnética como métodos diagnósticos, según los datos arrojados por un estudio reciente.

Un estudio llevado a cabo por investigadores del Hospital Universitario de Maastricht, Holanda, comparó la validez de la angiografía por tomografía computada, de la angiografía por resonancia magnética, de la centellografía renal con captopril y la prueba de captopril para el diagnóstico de la estenosis de la arteria renal en pacientes con sospecha de hipertensión renovascular.

A través de búsquedas realizadas en la base de datos Medline, los investigadores agruparon los estudios publicados según su modalidad diagnóstica. Los estudios originales fueron seleccionados si coincidían con los siguientes criterios:1) la sospecha de hipertensión renovascular había sido la indicación para la prueba; 2) la angiografía por rayos X intraarterial había sido utilizada como el principal estándar; 3) el punto de corte para un resultado positivo de la prueba había sido definido explícitamente y 4) los números absolutos de los resultados positivo verdadero, falso negativo, negativo verdadero y falso positivo habían estado disponibles o pudieron ser derivados de los datos presentados. Los investigadores utilizaron una forma estándar para extraer los datos relevantes.

Durante el estudio, los datos sobre la precisión de los diferentes métodos diagnósticos fueron analizados y comparados por la construcción sinóptica de las curvas características que operan como receptoras (ROC) y por el cálculo de las áreas bajo las curvas sinópticas de ROC.

Aún cuando la precisión varió de manera significativa para todas las modalidades diagnósticas, los resultados de las curvas de ROC evidenciaron que la angiografía por tomografía computada y la angiografía por resonancia magnética tridimensional y de realce de gadolinium  tuvieron un desempeño significativamente mejor que el de otras pruebas diagnósticas.

Los investigadores creen que la angiografía por tomografía computada y la angiografía por resonancia magnética tridimensional y de realce con gadolinium son preferentes en pacientes derivados para  una evaluación por hipertensión renovascular.