Antecedentes
Las atletas femeninas que participan en deportes que incluyen maniobras de salto y de corte son más de 8 veces propensas a presentar una ruptura del ligamento cruzado anterior que los hombres que participan en los mismos deportes. Se evaluó la hipótesis de que las mujeres jóvenes sanas son capaces de aumentar voluntariamente la rigidez de torsión aparente de la rodilla, activando al máximo los músculos de la rodilla, significativamente menos que los hombres equiparados por tamaño que participan en el mismo tipo de deportes.
Métodos
Se compararon 24 atletas (12 hombres y 12 mujeres) de la división I de la NCAA (Asociación Atlética Nacional) que competían en deportes asociados con un alto riesgo de lesiones del ligamento cruzado anterior (basket, volley y fútbol) con 28 atletas colegiados en resistencia (14 hombres y 14 mujeres) que participaban en deportes con un bajo riesgo de estas lesiones (ciclismo, competición de equipos y carrera). Los pares masculinos y femeninos fueron equiparados por edad, altura, peso, índice de masa corporal, tamaño del calzado y nivel de actividad. Las pruebas se realizaron con un péndulo pesado que aplicaba una fuerza de impulso intermedia dirigida de 80-N al aspecto lateral del pie anterior. La rotación interna resultante de la pierna se midió ópticamente, con una flexión de la rodilla de 0.25°, 30° y 60°, con y sin activación máxima de los músculos de la rodilla.
Resultados
Las rotaciones máximas de la pierna fueron mayores en las mujeres que en los hombres tanto en estado muscular activo como pasivo (16% y 27% mayor [p = 0.01 y p = 0.02], respectivamente). Además, las atletas femeninas exhibieron un aumento volitivo significativamente menor (18%) en la rigidez de torsión aparente de la rodilla bajo carga con rotación interna que los atletas masculinos equiparados (p = 0.014); este fue especialmente el caso de aquellos que participaron en deportes que involucraban maniobras de salto y pivote (42% de diferencia entre géneros, p = 0.001).
Conclusiones
Las atletas femeninas colegiadas que realizan deportes de alto riesgo exhibieron una menor protección muscular de los ligamentos de la rodilla durante la carga externa de la rodilla que los atletas masculinos que realizan el mismo deporte y de igual tamaño corporal.
Artículo comentado por el Dr. Guillermo Arrondo, editor responsable de IntraMed en la especialidad de Ortopedia y Traumatología.
Publicado el 14 de octubre de 2003
Diferencias de género
Protección muscular de la rodilla en atletas
Las atletas femeninas exhiben una menor protección muscular de los ligamentos de la rodilla que los atletas masculinos que realizan deportes de alto riesgo.
Autor/a: Dres. Wojtys EM, Huston LJ, Schock HJ, Boylan JP
Fuente: J Bone Joint Surg Am. 2003 May;85-A(5):782-9.
Antecedentes
Las atletas femeninas que participan en deportes que incluyen maniobras de salto y de corte son más de 8 veces propensas a presentar una ruptura del ligamento cruzado anterior que los hombres que participan en los mismos deportes. Se evaluó la hipótesis de que las mujeres jóvenes sanas son capaces de aumentar voluntariamente la rigidez de torsión aparente de la rodilla, activando al máximo los músculos de la rodilla, significativamente menos que los hombres equiparados por tamaño que participan en el mismo tipo de deportes.
Métodos
Se compararon 24 atletas (12 hombres y 12 mujeres) de la división I de la NCAA (Asociación Atlética Nacional) que competían en deportes asociados con un alto riesgo de lesiones del ligamento cruzado anterior (basket, volley y fútbol) con 28 atletas colegiados en resistencia (14 hombres y 14 mujeres) que participaban en deportes con un bajo riesgo de estas lesiones (ciclismo, competición de equipos y carrera). Los pares masculinos y femeninos fueron equiparados por edad, altura, peso, índice de masa corporal, tamaño del calzado y nivel de actividad. Las pruebas se realizaron con un péndulo pesado que aplicaba una fuerza de impulso intermedia dirigida de 80-N al aspecto lateral del pie anterior. La rotación interna resultante de la pierna se midió ópticamente, con una flexión de la rodilla de 0.25°, 30° y 60°, con y sin activación máxima de los músculos de la rodilla.
Resultados
Las rotaciones máximas de la pierna fueron mayores en las mujeres que en los hombres tanto en estado muscular activo como pasivo (16% y 27% mayor [p = 0.01 y p = 0.02], respectivamente). Además, las atletas femeninas exhibieron un aumento volitivo significativamente menor (18%) en la rigidez de torsión aparente de la rodilla bajo carga con rotación interna que los atletas masculinos equiparados (p = 0.014); este fue especialmente el caso de aquellos que participaron en deportes que involucraban maniobras de salto y pivote (42% de diferencia entre géneros, p = 0.001).
Conclusiones
Las atletas femeninas colegiadas que realizan deportes de alto riesgo exhibieron una menor protección muscular de los ligamentos de la rodilla durante la carga externa de la rodilla que los atletas masculinos que realizan el mismo deporte y de igual tamaño corporal.
Artículo comentado por el Dr. Guillermo Arrondo, editor responsable de IntraMed en la especialidad de Ortopedia y Traumatología.