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/ Publicado el 14 de octubre de 2003

Análisis biomecánico del tobillo dador

Inestabilidad luego de la toma de injerto libre de peroné

El objetivo de este estudio es cuantificar el porcentaje de peroné distal remanente para no crear inestabilidad en el tobillo.

Autor/a: Dres. Pacelli LL, Gillard J, McLoughlin SW, Buehler MJ

Fuente: J Bone Joint Surg Am. 2003 Apr;85-A(4):597-603.


Estudios recientes respecto del injerto libre de peroné han sido enfocados en la alta morbilidad de la zona dadora. La prevalencia del dolor de tobillo ha sido reportada entre el 10 al 40 %, pero su etiología no es clara. La literatura es vaga acerca del tamaño del peroné distal necesario para mantener la estabilidad. Algunos autores identificaron causas subjetivas de dolor en el tobillo, otros identificaron inestabilidades groseras incluso con necesidad de estabilización quirúrgica, y otros reportaron la combinación de ambas dolor e inestabilidad.

Estudios clínicos y biomecánicos determinaron la importancia de la longitud del peroné distal remanente pero ninguno cuantificó la longitud necesaria para mantener la estabilidad. El objetivo de este estudio es cuantificar el porcentaje de peroné distal remanente para no crear inestabilidad en el tobillo.

Métodos

Once pares de piernas cadavéricas frescas fueron evaluadas. Una pierna de cada par fue evaluada con el pie en tres posiciones(neutro, 15° de inversión, y 15° de eversión) mientras se le aplicaba fuerza rotacional interna y externa, y carga axial. Cada preparado fue colocado en un aparato Telos, con lo cual se aplicó carga en varo a través del tobillo. Cada preparado fue evaluado primero con el peroné intacto para establecer la estabilidad de base y luego se realizaron resecciones de peroné secuenciales, de proximal a distal, has que apareciese inestabilidad. El preparado contralateral de cada par fue usado para evaluar la carga repetitiva mayor de 2000 ciclos en un segmento de peroné distal estable.

Resultados

Solo el 10 % de del peroné distal es necesario para mantener la estabilidad del tobillo. Solo cuando el peroné distal es menor al 10 % de la longitud total, un cambio de movilidad significativo se observó en el tobillo (p menor 0.05). A la inspección visual, una longitud residual de un 10 % representa una osteotomía justo proximal a los ligamentos de la sindesmosis. El mayor movimiento ocurrió con el tobillo en invertido y con rotación externa. No hubieron cambios significativos en la estabilidad del tobillo con un peroné distal del 10 % ante la prueba cíclica.

Conclusiones

Mientras que estudios previos en la literatura sugerían que un peroné distal residual de 6-8 cm. Eran necesarios para mantener la estabilidad del tobillo, nuestro estudio sostiene que es posible mantener la estabilidad del tobillo aún con un fragmento distal menor.

Artículo comentado por el Dr. Guillermo Arrondo, editor responsable de IntraMed en la especialidad de Ortopedia y Traumatología

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