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Publicado el 7 de septiembre de 2026

Nuevas directrices

¿Por qué la consulta ginecológica es un espacio para prevenir el VIH?

La nueva declaración de la ACOG insta a realizar pruebas de VIH de forma rutinaria, al menos una vez en la vida, y a prescribir profilaxis preexposición (PrEP) bajo demanda a cualquier persona que la solicite.

Autor/a: Committee on Clinical Consensus—Gynecology de la ACOG

Fuente: Committee Statement No. 32 Human immunodeficiency virus screening and preexposure prophylaxis

Las directrices y recomendaciones actualizadas de la Declaración del Comité No. 32 del Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG), publicada en agosto de 2026, tiene un enfoque central en el papel de los ginecobstetras en la detección del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) y la implementación de la profilaxis preexposición (PrEP).

La epidemia del VIH sigue siendo un desafío de salud pública significativo. Los ginecobstetras y profesionales de salud reproductiva están en una posición única para liderar la prevención, debido a su experiencia en asesoramiento y su acceso frecuente a poblaciones en riesgo.

Las conclusiones fundamentales de esta guía son:

  • Se recomienda al menos una prueba de VIH en la vida para todas las personas de entre 15 y 65 años, bajo un enfoque de "exclusión voluntaria" (opt-out), y pruebas en cada embarazo.
  • Los profesionales deben iniciar discusiones sobre la PrEP con todos los adolescentes y adultos sexualmente activos con mayor riesgo y prescribirla a cualquier individuo que la solicite, incluso si no revela comportamientos de riesgo específicos.
  • Existe una desproporción alarmante en las tasas de infección; las mujeres negras, aunque representan el 13 % de la población, concentran el 50 % de los nuevos casos en mujeres.
  • La disponibilidad de PrEP inyectable (como el cabotegravir y el lenacapavir) ofrece alternativas de alta eficacia que mejoran la adherencia en comparación con el régimen oral diario.

La iniciativa Ending the HIV Epidemic, establecida en 2019, tiene como objetivo reducir en un 90 % los nuevos diagnósticos para el año 2030. Este plan se basa en cuatro pilares:

  1. Diagnóstico temprano
  2. Tratamiento rápido
  3. Prevención de infecciones (incluyendo el uso de PrEP)
  4. Detección y respuesta rápida a brotes

En 2024, el 20 % de los nuevos diagnósticos fueron en mujeres, siendo el contacto heterosexual el modo de transmisión predominante en este grupo. Los datos de 2024 subrayan la necesidad de un enfoque equitativo. La tasa de diagnóstico fue de 21,6 por cada 100 000 en mujeres negras, 6,4 en mujeres hispanas/latinas y 1,8 en mujeres blancas en Estados Unidos. Las personas de 13 a 24 años representaron el 18 % de los nuevos diagnósticos y son el grupo con mayor probabilidad de vivir con VIH no diagnosticado.

La ACOG enfatiza que la conversación sobre la salud sexual debe normalizarse y realizarse de manera no juiciosa, independientemente de la edad o el estado civil del paciente. Para evaluar el riesgo de manera integral, se recomienda utilizar el marco del CDC:

  • Partners (Parejas): Género y número de parejas.
  • Practices (Prácticas): Tipos de contacto sexual (vaginal, anal, oral).
  • Protection (Protección): Uso de métodos de barrera y discusiones sobre prevención.
  • Past History (Antecedentes): Historial previo de infecciones de transmisión sexual (ITS) y uso de drogas inyectables.
  • Pregnancy Intention (Intención de embarazo): Deseo de tener hijos y necesidad de anticoncepción.

Recomendaciones de pruebas

Se recomienda el tamizaje al menos una vez en la vida para todos. Pruebas más frecuentes para quienes presenten factores de riesgo constantes. En el embarazo, un tamizaje por cada uno.

Los factores de riesgo reconocidos incluyen historial de ITS en el último año, uso inconsistente de condones, parejas con VIH conocido, parejas múltiples de estado desconocido o intercambio de sexo por dinero/vivienda.

Profilaxis preexposición (PrEP)

La PrEP consiste en el uso de medicamentos antirretrovirales en personas sin VIH para prevenir la adquisición del virus. La decisión sobre el método debe basarse en un modelo de toma de decisiones compartida entre el profesional de salud y el paciente.

Formulación
Nombre genérico
Frecuencia
Monitoreo Clave
PrEP oral
Emtricitabina y tenofovir disoproxil fumarato
Diaria
VIH (cada 3 meses), creatinina, ITS (cada 6 meses), prueba de embarazo
PrEP inyectable
Cabotegravir
2 veces al mes al inicio, luego cada 2 meses
VIH (cada visita), ITS (cada 4 y 6 meses), prueba de embarazo
PrEP inyectable
Lenacapavir
Cada 6 meses
VIH (cada 6 meses), ITS (cada 12 meses), prueba de embarazo
 

La PrEP oral requiere una adherencia del 85 % o más para mantener niveles protectores en el tejido vaginal. El cabotegravir inyectable mostró una reducción del 88 % en la incidencia de VIH en mujeres cisgénero. Por su parte, el lenacapavir inyectable demostró una eficacia del 100 % (cero infecciones) cuando se administra según el cronograma.

Pero, a pesar de su eficacia, la PrEP sigue siendo una herramienta subutilizada. En 2015, menos del 5 % de los usuarios de PrEP eran mujeres. Las barreras identificadas incluyen la falta de conocimiento, tanto de pacientes como de profesionales de la salud, así como el estigma y la desconfianza. También valen mencionar las limitaciones económicas y la falta de conocimiento sobre programas de asistencia.

Conclusiones

La transmisión del VIH es prevenible. Los ginecobstetras deben ser proactivos, no solo esperando a que el paciente mencione el riesgo, sino iniciando la conversación y facilitando el acceso.

Se están evaluando nuevos sistemas de entrega de medicamentos que podrían integrarse fácilmente en la práctica ginecológica, tales como anillos vaginales con dapirivina, implantes de PrEP, píldoras combinadas que contienen PrEP y anticoncepción hormonal (dual prevention pill).

La normalización de la salud sexual y el tamizaje universal son pasos esenciales para eliminar las disparidades y alcanzar el objetivo de poner fin a la epidemia del VIH.