La evidencia proveniente de experimentos clínicos y epidemiológicos sugieren que los ácidos grasos poliinsaturados Omega 3 (PUFAs) podrían desempeñar un papel significativo en la prevención de la enfermedad coronaria.
Un estudio desarrollado en la Universidad de Emory, EE.UU., afirma que las fuentes alimenticias de Omega 3 incluyen aceites de pescados ricos en ácido eicosapentaenoico y ácido docosahaenoico así como plantas ricas en ácido a-linolénico. Experimentos clínicos randomizados realizados con aceites de pescado (ácido eicosapentaenoico y ácido docosahexaenoico) y ácido a- linolénico evidenciaron reducciones en el riesgo comparados favorablemente con el riesgo observado en pruebas de prevención secundaria con drogas hipolipemiantes.
Los investigadores realizaron un seguimiento de varios mecanismos que explican el efecto cardioprotector de Omega 3, entre los que se incluyen los roles antiarrítmicos, hipolipemiantescos y antitrombóticos. Si bien en EE.UU. no existen lineamientos oficiales para la ingesta recomendada de Omega 3, a nivel internacional se han publicado varias directrices y normativas.
Los investigadores creen que el pescado es una importante fuente de Omega 3 dentro de la dieta de los habitantes de los EE.UU.; sin embargo, las fuentes de origen vegetal, incluyendo aceites y granos, ofrecen una alternativa para aquellos que no consumen pescado de manera regular.
Publicado el 30 de octubre de 2001
Prevención
Papel de los ácidos grasos omega 3 en la prevención de la enfermedad cardiaca coronaria
Según recientes investigaciones, los ácidos grasos poliinsaturados - omega 3, presentes en peces y plantas, son una importante fuente dentro de las dietas alimenticias que ayudaría a prevenir la enfermedad coronaria.
Fuente: Archives of Internal medicine 2001;161:2185-2192
La evidencia proveniente de experimentos clínicos y epidemiológicos sugieren que los ácidos grasos poliinsaturados Omega 3 (PUFAs) podrían desempeñar un papel significativo en la prevención de la enfermedad coronaria.
Un estudio desarrollado en la Universidad de Emory, EE.UU., afirma que las fuentes alimenticias de Omega 3 incluyen aceites de pescados ricos en ácido eicosapentaenoico y ácido docosahaenoico así como plantas ricas en ácido a-linolénico. Experimentos clínicos randomizados realizados con aceites de pescado (ácido eicosapentaenoico y ácido docosahexaenoico) y ácido a- linolénico evidenciaron reducciones en el riesgo comparados favorablemente con el riesgo observado en pruebas de prevención secundaria con drogas hipolipemiantes.
Los investigadores realizaron un seguimiento de varios mecanismos que explican el efecto cardioprotector de Omega 3, entre los que se incluyen los roles antiarrítmicos, hipolipemiantescos y antitrombóticos. Si bien en EE.UU. no existen lineamientos oficiales para la ingesta recomendada de Omega 3, a nivel internacional se han publicado varias directrices y normativas.
Los investigadores creen que el pescado es una importante fuente de Omega 3 dentro de la dieta de los habitantes de los EE.UU.; sin embargo, las fuentes de origen vegetal, incluyendo aceites y granos, ofrecen una alternativa para aquellos que no consumen pescado de manera regular.