Investigadores de la OMS publican en "The Lancet" que las acciones gubernamentales encaminadas a disminuir el contenido de sal en los alimentos procesados, junto con otras medidas cuyo objetivo es reducir la presión arterial y los niveles de colesterol, podrían disminuir la tasa de enfermedad cardiovascular en más de un 50%.
Los autores del estudio estiman que campañas de educación a la población y medidas legislativas para reducir el contenido en sal de dichos alimentos podrían prevenir los casos de enfermedad cardíaca y de ictus en todas partes del mundo.
El estudio evaluó el coste-efectividad de 17 medidas dirigidas para prevenir la enfermedad cardiovascular en el mundo, que incluían desde el control de la presión arterial y el colesterol hasta la emisión de mensajes dirigidos a la población sobre la importancia de la hipertensión, la hipercolesterolemia y la obesidad, pasando por medidas legislativas para reducir la sal en alimentos procesados.
Los resultados de la investigación muestran que estas medidas son muy positivas en cuanto a coste-efectividad con el fin de prevenir millones de casos de enfermedad cardiovascular.
"La combinación de las intervenciones de salud personales y no personales evaluadas podrían disminuir la incidencia global de eventos cardiovasculares en más de un 50%", escriben los autores.
Lancet 2003;361:717-725
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