En este editorial el autor comenta un trabajo publicado en el mismo número de la revista, en el que se describe la experiencia de 7 años de un grupo europeo en el manejo conservador de 55 niños consecutivos con diagnóstico de púrpura trombocitopénica idiopática.
En todos los casos el manejo fue simplemente de cuidados generales y discusión con los pacientes, padres y maestros. Sólo 4 niños del grupo recibieron tratamiento con 3 días de corticoides. Todos los niños evolucionaron favorablemente.
Este manejo es muy diferente de la práctica usual, tanto en los EE.UU. como en Gran Bretaña donde 85 y 60% respectivamente de los niños con este diagnóstico son tratados con gammaglobulina endovenosa o corticoides. La Academia Americana de Hematología publicó una guía práctica sobre el manejo de esta entidad en la cual con la esperanza de proveer las excepcionales, pero severas, complicaciones tales como hemorragias intracerebrales presionaba a los pediatras a tratar.
Las evidencias disponibles en la actualidad muestran que si bien, los pacientes tratados tienen una recuperación en menor tiempo de recuentos plaquetarios "seguros", no se ha probado que ello se acompañe de importantes beneficios clínicos.
Los tratamientos disponibles son costosos y se acompañan de efectos colaterales importantes.
El autor plantea que en estos momentos, la posición actual es de equivalencia clínica: los beneficios y problemas en ambos lados parecen estar en equilibrio. La única forma de resolver esta cuestión es mediante la realización de un estudio aleatorizado controlado, que mida tanto los resultados clínicos como los incrementos en el recuento de plaquetas. Si no existieran diferencias en las evoluciones clínicas con las dos diferentes estrategias de manejo, entonces dispondríamos de una fuerte base para no realizar tratamientos en esta patología.
Publicado el 2 de septiembre de 2001
Hematología pediátrica
Manejo inicial de la P.T.I. en niños
Se plantea un nuevo manejo de la púrpura trombocitopénica idiopática en niños basado en cuidados generales y el asesoramiento del paciente, sus padres y maestros.
Autor/a: Dr. James N. George
Fuente: J Pediatr 2000;137:598-600.
En este editorial el autor comenta un trabajo publicado en el mismo número de la revista, en el que se describe la experiencia de 7 años de un grupo europeo en el manejo conservador de 55 niños consecutivos con diagnóstico de púrpura trombocitopénica idiopática.
En todos los casos el manejo fue simplemente de cuidados generales y discusión con los pacientes, padres y maestros. Sólo 4 niños del grupo recibieron tratamiento con 3 días de corticoides. Todos los niños evolucionaron favorablemente.
Este manejo es muy diferente de la práctica usual, tanto en los EE.UU. como en Gran Bretaña donde 85 y 60% respectivamente de los niños con este diagnóstico son tratados con gammaglobulina endovenosa o corticoides. La Academia Americana de Hematología publicó una guía práctica sobre el manejo de esta entidad en la cual con la esperanza de proveer las excepcionales, pero severas, complicaciones tales como hemorragias intracerebrales presionaba a los pediatras a tratar.
Las evidencias disponibles en la actualidad muestran que si bien, los pacientes tratados tienen una recuperación en menor tiempo de recuentos plaquetarios "seguros", no se ha probado que ello se acompañe de importantes beneficios clínicos.
Los tratamientos disponibles son costosos y se acompañan de efectos colaterales importantes.
El autor plantea que en estos momentos, la posición actual es de equivalencia clínica: los beneficios y problemas en ambos lados parecen estar en equilibrio. La única forma de resolver esta cuestión es mediante la realización de un estudio aleatorizado controlado, que mida tanto los resultados clínicos como los incrementos en el recuento de plaquetas. Si no existieran diferencias en las evoluciones clínicas con las dos diferentes estrategias de manejo, entonces dispondríamos de una fuerte base para no realizar tratamientos en esta patología.