Noticias médicas

Publicado el 6 de diciembre de 2005

Fiestas y salud

Llega el fin de año y crecen el stress y el Colesterol

Preparativos y presiones pueden hacer colapsar a cualquiera. Los especialistas dan la voz de alerta y ofrecen consejos contra el “peaje emocional” de los días previos a los festejos.

Se acercan las fiestas de fin de año y hay tanto por hacer que sólo imaginarlo estresa. Corridas para conseguir los regalos a un buen precio, discusiones familiares sobre dónde y cómo organizar la cena del 24 o el almuerzo del 25, llamar a todos los amigos y, como si faltara algo, los cierres de trabajos, informes y preparativos de vacaciones… Según un estudio, todo junto hace que estos días se cobren un “peaje emocional” en el cuerpo en términos de presión arterial creciente, debilitamiento del sistema inmune y aumento del colesterol.

Los especialistas aseguran que el estrés es una parte normal de la vida de toda persona y en niveles bajos es bueno porque motiva. En otras palabras, el estrés puede ayudar a ser más productivos, pero su exceso o una respuesta fuerte suelen predisponer a debilitar la salud . Más aún, si el estrés es persistente, puede provocar cuadros de ansiedad y otras patologías psicosomáticas relacionadas a la alimentación y a la drogadicción.

Un estudio de University College London, en Gran Bretaña, ratifica la influencia del estrés en los niveles de colesterol . El trabajo sugiere que el estrés afecta al cuerpo de dos modos diferentes. Por un lado, provoca la producción de más energía en forma de ácidos grasos y glucosa, lo que requiere que el hígado produzca y segregue más lipoproteína de baja densidad (el principal transportador de colesterol en la sangre). Y, por otro lado, el estrés interfiere con la eliminación de los lípidos y hace que aumente la producción de los procesos inflamatorios que afectan la producción esas grasas.

En este contexto, la temporada de fiestas debería empezar a ser más divertida y menos agotadora. “Nos ponemos a pensar: Pero si son las fiestas, se supone que debo estar contento, ¿Qué pasa conmigo? Y eso ya causa estrés de por sí”, afirma Gail Saltz, profesora de psiquiatría del New York Presbyterian Hospital. Esta especialista opina que la clave para disfrutar las fiestas, especialmente para las mujeres, comienza por tener expectativas ligeramente menores.

Ahora bien, hasta acá el eje fue el estrés en los adultos. Pero, ¿qué pasa con los más chicos de la casa? En estos días de festejos, ellos pueden responder actuando de forma hiperactiva o pueden sobrellevarlos retrayéndose y replegándose . Por eso, los especialistas sugieren incluirlos en la planificación, para que estén al tanto de lo que pasa en la casa y apegarlos a la rutina familiar normal tanto como sea posible. La National Mental Health Association aconseja establecer metas realistas y planificar por adelantado .