Puntos de vista

Publicado el 11 de junio de 2002

Hospitales, listas de espera e investigación operacional

Largas listas de espera en los hospitales

Las largas listas de espera se han transformado en símbolos de ineficiencia de los servicios hospitalarios en todo el mundo, particularmente en los hospitales públicos.

Autor/a: Dr. Buhaug H.

Fuente: BMJ 2002 Feb 2;324(7332):252-3

Después de décadas de intentos, todavía no sabemos cómo resolver este problema. Las dinámicas de las listas de espera no son bien comprendidas [2].

Es difícil estimar la capacidad productiva potencial de los hospitales, porque dicha producción es muy compleja. Muchos hospitales operan cercano a los límites de su capacidad en virtud de la forma en que están organizados y de los métodos actuales de coordinación y control. No se sabe si esos métodos son los mejores o si se lograrían mejoras significativas empleando otros métodos.

Una forma de aliviar la carga que representa para los pacientes las esperas por semanas o meses para ser admitidos es darles una fecha precisa de internación. Esto puede ser de gran valor y probablemente hace a la espera menos desesperante. Ello requiere de un sistema de reservas de admisión.

Un estudio de investigación reciente sobre estos sistemas  - en este caso para cirugía cardíaca en Londres [3] - basado en un modelo matemático y con datos recolectados sobre más de 7.000 pacientes mostró que, dadas las variaciones substanciales en el tiempo de estadía, es probable que se produzcan frecuentes problemas operacionales con las reservas.

Para evitar cancelaciones y mantener las probabilidades de una sobrecarga operacional en el 5% o menos, se necesitaría una capacidad de reserva de camas en cuidados intensivos de más del 30%, hecho factible pero oneroso. Los autores concluyen en que aún si los sistemas de reserva de admisión funcionaran bien en algunas áreas - por ejemplo cirugía en el día - serios problemas operacionales podrían ocurrir en otras áreas, en especial si el hospital trabaja cercano a los límites  de sus capacidades.

Este estudio está bien diseñado y sus conclusiones parecen estar bien fundamentadas. También muestra que la investigación operacional es adecuada para trabajar con problemas operacionales en los hospitales.

Existe la tentación de ir más allá del alcance del estudio y preguntar: ¿Cuál es el total de la capacidad de reserva actual en los hospitales, no sólo en términos de camas en cuidados intensivos, sino en términos de equipos quirúrgicos y de quirófanos?

Obviamente, si la duración del tiempo de estadía no puede ser predicho antes de la internación, la única vía para reducir la necesidad de reserva de camas en cuidados intensivos debería ser ajustar el número de operaciones diarias al número de camas ocupadas en el postoperatorio.

Esto podría requerir capacidad de reserva en términos de equipos quirúrgicos y quirófanos. Por lo tanto, se necesita una capacidad considerable de reserva, aún si las admisiones no son programadas. ¿Cuánto más empeoraría esta situación un sistema de reservas? ¿Es posible reducir la necesidad adicional de capacidad de reserva compartiendo - por ejemplo - dicha capacidad con otras especialidades?

Para responder a estos interrogantes es necesario otro estudio de investigación. La investigación operacional tiene que ver con la conducción y coordinación de actividades dentro de sistemas complejos, utilizando herramientas tales como los modelos matemáticos, teorías y simulación para estudiar las consecuencias de los cursos alternativos de acción y optimizar la performance del sistema.

Comenzó con aplicaciones militares e industriales durante y poco después de la segunda guerra mundial y rápidamente se difundió a otras áreas, incluyendo hospitales y servicios de salud.

El grupo europeo de investigación operacional aplicada a los servicios de salud se estableció en 1975 [4].