Points of View

/ Published on June 4, 2002

Postgrado

La realidad después de la residencia

La educación actual de postgrado en la Argentina según la visión de un joven profesional.

Author: Dr Esteban Lifschitz *

Las residencias médicas son, a mi criterio, el mejor sistema que existe en la actualidad para la formación de postgrado. Pero habitualmente me hago la siguiente pregunta, ¿forma la residencia el perfil de médico que necesitamos en la Argentina?

Mi respuesta es NO y se basa no sólo en mi experiencia personal, sino también en la opinión de muchos médicos de diferentes residencias con los que discuto sobre este tema.

Las razones de mi respuesta obedecen a que en la mayoría de las residencias, la formación se basa casi exclusivamente en el manejo de pacientes internados, con muy poca o nula preparación para la atención ambulatoria, casualmente el área que más opciones ofrece a los post residentes.

Más de una vez he conversado con compañeros de la residencia acerca de lo bien que aprendimos a tratar edemas de pulmón o neumonías graves y el déficit formativo para tratar "tonterías" como una faringitis o decidir a cuál paciente se debe hacer una densitometría ósea.

Pensemos un momento en la carga horaria promedio que tiene un residente y cuántas de esas horas les dedica a la atención ambulatoria.

Lo que me parece es que la mayoría de las residencias carecen de programas específicos en esta área y generalmente se trata de unas pocas horas semanales en consultorios externos, en los últimos años de la residencia, atendiendo algún paciente dado de alta por los residentes o haciendo recetas porque el clínico de cabecera no tiene turno.

Considero que así como la atención de los pacientes internados requiere de un tiempo para el aprendizaje, de un proceso gradual de adquisición de conocimientos, también lo requiere la atención de los pacientes ambulatorios, con ateneos y clases sobre este tipo de patología, con supervisión de residentes mayores o médicos de planta con más experiencia.

Si el sistema sigue formando médicos puramente internistas, sólo estarán capacitados para tratar enfermos y no para manejar personas sanas, con lo que la famosa medicina preventiva será solamente una linda frase para el marketing médico.

Esto es tanto por la formación integral de los médicos, como por la realidad a la que se enfrentan permanentemente los post residentes, la escasa oferta laboral en puestos de internación y la también escasa, pero comparativamente muy superior oferta de puestos para atención primaria.

La discusión queda abierta, ésta es sólo una opinión personal sobre lo que viví y viven cotidianamente la mayoría de los residentes al terminar este largo período de formación de postgrado.

* Dr Esteban Lifschitz
Médico Especialista en Clínica Médica

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