Me refiero al fumador pasivo. Así lo entendió la OMS, la que en 1992 incitó a los países a iniciar en forma organizada una campaña constante contra el Tabaco. En ese año, en la Argentina comenzaron a trabajar agrupaciones de diferente tipo, como asociaciones de profesionales, organizaciones no gubernamentales y gobierno, para desarrollar actividades diversas con un denominador común: la lucha antitabáquica. Se pueden nombrar entre otras, por ser las más conocidas, a L.A.L.C.E.C. y la Liga Contra la Tuberculosis y la UATA (Unión Antitabáquica Argentina). En el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Bs. As. Funciona una Dirección dedicada a la campaña antitabáquica, la cual ha ampliado su eje de acción a los hospitales, las escuelas secundarias y las escuelasprimarias.
Antes de 1992 no existía en nuestro país ninguna campaña antitabáquica. Ninguno de los medios de difusión existentes se ocupaba del tema. Ahora tampoco lo hacen por iniciativa propia, debido a las grandes presiones económicas existentes, sobre todo de los anuncinates, pero con mucho esfuerzo y muy de a poco, las entidades antitabáquicas consiguen acceder a algunos medios de comunicación, pero es muy poco lo que se logra para contrarrestar la costosísimas campañas publicitarias que emprenden las grandes empresas tabacaleras. En otros países hace ya muchos años que se realizan campañas contra el tabaco, siendo el ejemplo más conocido el de Estados Unidos, donde el éxito obtenido hasta el momento es muy importante. También Gran Bretaña, Suecia, Noruega, Finlandia y otros países del Norte de Europa se ocupan desde hace mucho tiempo del tema. Algunos ya han conseguido leyes que limitan la propaganda en los eventos deportivos televisados.
La Asamblea Mundial de la Salud, integrada por 192 miembros de la OMS reunidos en Ginebra confeccionó un tratado histórico para el control del tabaco, el Convenio Marco para el Control del Tabaco (CMTC), el cual para entrar en vigencia debe ser ratificado o aceptado por 40 países, y fue firmado en junio de este año. En algunos países se ha intentado promover el reemplazo del cigarrillo tradicional por otros light o por habanos. El filtro ha logrado imponerse, pero no evita el humo tan cancerígeno de la punta del cigarrillo. Tratando de evitar ese humo se han creado cigarrillos sin humo, pero, es evidente que no han tenido mucho éxito entre los fumadores.
El mayor peligro desde el punto de vista patológico no es la nicotina, que es la que produce la adicción sino la gran cantidad de sustancias nocivas (alrededor de 4000) transportadas por el humo del cigarrillo que se forma por la combustión del papel y la hoja de tabaco. Esto explica el peligro que corre no solo el fumador activo (quien además del humo del extremo del cigarrillo recibe el humo que pasa por el filtro) sino los fumadores pasivos.
La prohibición de fumar en sitios públicos es útil, aunque no se aplique en todos los lugares y no se cumpla en todos los que se aplican. Las autoridades han reglamentado esta ley para salvaguardar la salud de la población, en especial de los fumadores pasivos, pero creo que además tendrían que adoptarse otras medidas, como la educación de la población, el aumento del número de campañas con mayor llegada a la opìnión pública y con métodos modernos y adaptados a la realidad. Pero, esto no puede hacerse sin presupuesto, lo cual indica, como en el caso de otras enfermedades, que si no hay voluntad política y de los gobiernos para destinar dinero a la erradicación de determinadas enfermedades, poco es lo que podrá hacerse.
Algunos dicen que la prohibición de fumar en los lugares públicos también beneficia al fumador, pues disminuye la horas durante las cuales el fumador queda expuesto al cigarrillo, pero se ha comprobado que la cantidad de cigarrillos que el fumador no consume durante sus horas de trabajo la compensa fuera de ese horario aumentado el número de cigarrillos posteriormente. La nicotina manda, como adictiva que es, y su concentración siempre debe mantenerse en la sangre.
Somos una sociedad tan indisciplinada y tan poco educada por las autoridades pertinentes que a pesar de la existencia de las reglamentaciones, los médicos fuman en los hospitales, los legisladores en sus bancas, los maestros en el colegio, los entrenadores con sus equipos deportivos, y así sigue la lista.
Además de educar a los niños desde temprana edad, también hay que educar a los líderes de opinión como los que nombré antes, porque muchos adolescentes comienzan a fumar por curiosidad pero también por imitación. Un ejemplo de lo desamparados que estamos en este sentido, es la poca o nula importancia que la Facultad de Medicina de Buenos Aires le da al tema, tanto en la enseñanza del pregrado como en lograr una conducta de los médicos acorde con la importancia del tema. La mayoría de los médicos egresa de la Facultad sin tener una concienca profesional de la gravedad del tema. Por supuesto que los interesados irán subsanando esta carencia con su educación continua, pero es difícil cuando existen tantos adictos a la nicotina dentro del cuerpo médico. Tal cual lo informara la OMS recientemente, el tabaco produce adicción igual que la morfina o la cocaína.
En mayo de este año se volvió a celebrar el Día Mundial Sin Tabaco, con el lema "Películas libres de Humo," precisamente porque es una manera de eliminar uno de los estímulos para comenzar a fumar que afecta a los no fumadores, ya que las campañas deben estar dirigidas más a los no fumadores o a los que recién comienzan, que a aquellos que ya han llegado al nivel de adictos a la nicotina.
Los adolescentes no fumadores cuyas estrellas predilectas fuman en pantalla tienen 16 veces más probabilidad de comenzar a fumar en la adolescencia. En el período 1988-1997, el 85% de las 25 películas de Hollywood de mayor recaudación taquillera mostró personajes fumando en la pantalla, el mayor porcentaje en los últimos 50 años. La tercera parte de las películas aptas para adolescentes -y una de cada cinco películas para niños- mostraron logos de marcas de cigarrillos.
El Asesor Regional de Control de Tabaco de la Organización Panamericana de la Salud, Armando Peruga MD MPH DrPH, está difundiendo una invitación a todos los interesados por denunciar este problema, recomendando enviar una carta al Sr. Jack Valenti, Presidente y Jefe Ejecutivo de la Motion Picture Association of America. Accediendo a la página web de la American Lung Association, http://lungaction.org/campaign/wntd2003, se puede encontrar un sistema automático de generación de cartas que facilitará el envío de dicha carta de protesta.
*Editora Responsable de Medicina Interna de Intramed. Especialista en Medicina Interna. Docente Autorizada de la Universidad de Buenos Aires