Artículos

Publicado el 4 de noviembre de 2003

Grandes desafíos

La preclampsia y la prematurez

Este artículo describe los avances que se han hecho en lo que respecta al manejo de estas dos entidades. Se realizó una revisión de los trabajos encontrados a través de Pubmed y Cochrane y la experiencia del autor.

Autor/a: Dr. Shennan AH.

Fuente: BMJ. 2003 Sep 13;327(7415):604-8.

Preclampsia

La preclampsia ocurre en el 3% de los embarazos y produce cerca de 100.000 muertes maternas al año a nivel mundial. El feto también se afecta por la insuficiencia placentaria y por la interrupción iatrogénica del embarazo lo que representa el 25% de los recién nacidos de muy bajo peso (< 1500 g). El comienzo y el curso de la preclampsia son impredecibles por lo que la predicción y prevención tienen grandes beneficios.

Muchas sustancias bioquímicas, principalmente de origen placentario y endotelial, aumentan en la preclampsia. Sin embargo, el valor predictivo para detectar mujeres susceptibles de padecer la patología antes de su manifestación clínica, es pobre. Como la alteración se origina en la placenta, el flujo en la arteria uterina está alterado. Es por eso que la utilización del Doppler en el segundo trimestre es de gran utilidad y es el mejor predictor de preclampsia. El valor predictivo positivo es igual en las pacientes de bajo y alto riesgo por lo que el 20% de las mujeres con un Doppler patológico tendrán una preclampsia.(1 2)

Prevención:
La aspirina a bajas dosis se utiliza para la prevención de la preclampsia para revertir el disbalance de la prostaciclina y el tromboxano que se encuentra en estas pacientes. Dosis bajas de aspirina (75 mg) reducen un 15% las chances de desarrollar una preclampsia con una disminución similar en la muerte fetal. Esto debería considerarse en las mujeres de alto riesgo. En 32 trabajos randomizados que incluyeron cerca de 30.000 mujeres a las que se les administró una dosis baja de aspirina, se redujo un 15% las chances de tener una preclampsia y de tener una muerte fetal.(3 4)

El beneficio es mayor si se identifica a las pacientes según un resultado anormal en el Doppler. En cinco trabajos randomizados que incluyeron a mujeres que recibieron una dosis baja de aspirina con un Doppler con arterias uterinas alteradas, la reducción del riesgo relativo de la preclampsia fue del 45%.5 También se han utilizado los antioxidantes, por el stress oxidativo como parte de la fisiopatología de esta enfermedad, COn altas dosis de vitamina C (1000 mg) y E (400 IU) y se observó que reducían la preclampsia en un 50%.6

Manejo: Las pacientes con preclampsia necesitan un control estricto. Se deben indicar drogas antihipertensivas en la hipertensión severa (reducción del riesgo relativo 0.52, IC 0.41-0.64).(7) para disminuir el riesgo de hemorragia cerebral que ocurre en la mitad de las mujeres que mueren.(8) De todas maneras, el control de la presión arterial no modifica la progresión de la enfermedad.

El trial de eclampsia muestra que el sulfato de magnesio es la droga de elección luego de una convulsión, (9) pero el beneficio de la utilización de drogas anticonvulsivantes en forma profiláctica no está del todo claro. El estudio Magpie comparó el sulfato de magnesio versus placebo en más de 10.000 mujeres con preclampsia.(10) Las chances de tener eclampsia fue del 0.8% con sulfato de magnesio comparado con un 1.9% en los controles, lo que representó 11 convulsiones menos por 1000 mujeres tratadas. No se observó ningún beneficio en el recién nacido, a pesar de que el desprendimiento de placenta fue menos frecuente en el grupo tratado con sulfato de magnesio. Las convulsiones en la eclampsia indican que la enfermedad es seria pero es auto limitante y no hace peligrar la vida de la paciente. El estudio Magpie muestra un beneficio en las mujeres de alto riesgo ya que hay menos muertes maternas (riesgo relativo 0.55, IC 95% 0.26-1.14) y existen razones fisiológicas por las cuales el sulfato de magnesio podría traer beneficios en cuanto a las secuelas de la preclampsia.

Artículo comentado por la Dra. Alicia M. Lapidus, editora responsable de IntraMed en la especialidad de Tocoginecología.