Según revela un estudio presentado ante el último congreso anual celebrado por la 'American Society for Microbiology', los bebés alimentados con leche materna corren un menor riesgo de contraer una infección de Candida albicans.
Incluso en soluciones muy diluidas, la leche materna "parece inhibir", la actividad de la C. Albicans, al menos bajo condiciones de laboratorio, según explica Annalee Lucena, estudiante de postgrado de la Universidad de Miami.
Cerca del 5 por ciento de los recién nacidos sufren una infección de levadura caracterizada por una placa gruesa en la garganta y la lengua. Los bebés de bajo peso de nacimiento y los que siguen un tratamiento inmunosupresor son más vulnerables a esta enfermedad.
En su estudio Lucena recogió varias muestras de leche materna de ocho donantes, y las diluyó hasta un nivel de 1:1.000. Posteriormente observó la actividad de varias cepas de C. Albicans durante su exposición a soluciones de leche materna.
Según explica Lucena, la leche materna parece inhibir la germinación de la bacteria C. Albicans. Lo que parece ocurrir es que la leche materna inhibe la adhesión del germen a los tejidos humanos.
La investigadora desconoce los motivos por los que la leche materna inhibe el proceso de germinación, aunque cree que podrían estar implicados varios elementos.
Los resultados respaldan las actuales recomendaciones de la 'American Academy of Pediatrics', que apuntan a que los bebés deberían tener como primer fuente de nutrición la leche materna.