Los primeros casos sospechosos de la enfermedad -aunque entonces aún no hubiera sido bautizada- se publicaron en esta misma revista el 5 de junio de 1981.
Según los CDC, la incidencia del sida creció rápidamente a partir de 1981 hasta alcanzar un pico de 150.000 nuevos casos cada año a mediados de los ochenta, para reducirse a unos 40.000 al año a partir de 1992.
A lo largo de estas dos décadas, la lucha ha sido dura pero se han conseguido algunos éxitos. Entre ellos citan el control alcanzado en las donaciones de sangre o la reducción de casos entre los niños -del 81% entre 1985 y 1999-, debida a las directrices del Servicio de Salud Pública editadas en 1994 y 1995, en las que se recomendaba la realización de la prueba del VIH a las mujeres embarazadas y se ofrecía AZT a las seropositivas gestantes y al recién nacido.
Por otro lado, los CDC subrayan la importancia que tiene en estos momentos conseguir una vacuna contra el VIH para controlar la epidemia, así como el desarrollo de microbicidas que reduzcan la transmisión sexual.