En las últimas décadas, los implantes dentales se han transformado en uno de los pilares de la rehabilitación oral moderna. Durante una reciente entrevista en el programa “ADN Buena Salud”, especialistas abordaron avances, dudas frecuentes y recomendaciones para pacientes. Allí participaron el doctor Daniel Olmedo, para hablar de la biotribocorrosión de los implantes dentales metálicos, y el doctor Adrian Di Sanzo, que abordó la importancia de una medicina más integrativa que implemente el uso de implantes cerámicos, libres de metal.
El implante dental es un dispositivo biomédico, habitualmente elaborado en titanio puro, que se integra a los maxilares para reemplazar piezas dentarias perdidas, producto de caries o enfermedades periodontales. Este procedimiento no solo recupera la función masticatoria y fonatoria, sino que también mejora la estética y la calidad de vida de los pacientes.
La implantología moderna nació en Suecia, tras un hallazgo fortuito en 1952, y en 1965 se llevó a cabo el primer tratamiento en humanos. Desde entonces, la disciplina evolucionó gracias a desarrollos en materiales, protocolos quirúrgicos y técnicas protésicas.
La clave de los implantes radica en la óseointegración, un proceso por el cual el hueso se adhiere fuertemente a la superficie de titanio del implante, otorgándole estabilidad y longevidad. Es fundamental que durante esta integración no existan micromovimientos, para evitar fracasos a largo plazo.
La liberación de partículas y iones de titanio puede generar inflamación local o sistémica, especialmente si la superficie pierde su película de óxido protectora. Frente a estos desafíos, se han desarrollado implantes cerámicos libres de metal, altamente biocompatibles, que minimizan los riesgos asociados a la tribocorrosión y ofrecen una alternativa prometedora para pacientes con sensibilidades o requerimientos especiales.
Uno de los interrogantes más frecuentes en los pacientes es el riesgo de lesiones neoplásicas atribuibles al titanio. Hasta el momento, no existe evidencia que vincule de manera causal los implantes de titanio con cáncer oral. Las complicaciones, como inflamación y fracaso de integración, son infrecuentes en la práctica clínica y existen herramientas para el seguimiento y el diagnóstico oportuno.
Argentina como epicentro científico y clínico
En el actual escenario, Argentina se posiciona como epicentro en esta transformación global, al organizarse en la Ciudad de Buenos Aires la Primera Cumbre Mundial de Implantología Oral Libre de Metales, los días 24 y 25 de octubre de 2024 : “Ceramic Implant Summit”.
El evento reunirá a más de 20 referentes internacionales de América, Europa y Asia, con el respaldo de instituciones y profesionales provenientes de la SADIC (Argentina), ABICERAM (Brasil), ESCI (Suiza), EACIM (Francia), IAOCI (EE.UU.), entre otras, además del apoyo de empresas como ser OSDE y GUM (Sunstar), entre otras. Se disertará ante un elevado número de profesionales que asistirán presencialmente o vía streaming, y será traducido a varios idiomas en simultáneo, gracias al uso de la inteligencia artificial.
El evento es liderado por MABB, emprendimiento científico-tecnológico internacional, reconocido internacionalmente, que impulsa la transición hacia una implantología libre de metales. Nacido en Argentina en el 2006; hoy integra alianzas y socios en Brasil, EE.UU. y España. MABB articula ciencia, industria y práctica clínica para reemplazar los implantes metálicos de titanio por soluciones cerámicas biocompatibles, seguras y sustentables. Con la misión de impacto económico, social, ambiental y científico, MABB busca mejorar la calidad de vida de millones de personas y posicionar a la región como epicentro de la innovación en salud oral con impacto integral, a nivel global.