Recientemente, un grupo de investigadores españoles llevó a cabo un estudio para definir la incidencia, los factores de riesgo y las características de las infecciones en la sangre circulante (BISs) luego de la realización de procedimientos cardiológicos invasivos no quirúrgicos (ICPs).
Durante el estudio retrospectivo de control de casos, acompañado de un análisis de multivarianza, desarrollado entre enero del año 1991 y diciembre del año 1998 se registraron un total de 22.006 ICPs realizados en el Hospital General Universitario "Gregorio Marañón" (España) y se documentaron 25 BSIs dentro de las 72 hs. posteriores al ICP.
De acuerdo a los resultados obtenidos, la incidencia total de bacteremia fue del 0.11% (25 casos) (el 0.24% posterior a una angioplastía coronaria transluminal percutánea [11 casos de 5.625 pacientes], el 0.6% después de una cateterización cardíaca diagnóstica [9 casos de 14.034] y el 0.8% luego de estudios electrofisiológicos [2 casos de 2347 pacientes]). Los 25 pacientes con bacteremia fueron comparados con 50 sujetos control seleccionados de manera randomizada, que que no padecían BSIs.
Los factores de riesgo para BSI relacionados con el paciente fueron una edad superior a los 60 años (20 casos [80%] frente a 28 controles [56%], enfermedad valvular (4 [16%] frente a 1 [2%]), falla cardíaca congestiva (7 [28%] frente a 1 [2%2]), catéter de vegija permanente colocado previamente al ICP (5 [20%] frente a 1 [2%]), más de una punción para el ICP (5 [20%] frente a 3 [6%], un procedimiento prolongado (83.7 frente a 65.1 minutos) y/o más de un ICP realizado (2 [8%] frente a 0 ).
A partir de un análisis de multivarianza se identificó la presencia de falla cardíaca congestiva (odds ratio, 21; 95% CI, 6.8-66.0) y una edad superior a los 60 años (odds ratio, 1.9; 95% CI, 1.9-6.3) como factores de riesgo independientes para BSI posterior al ICP. La infección de la sangre circulante fue detectada después de un promedio de 1.7 días del procedimiento. La bacteremia negativa de Gram fue encontrada en 17 casos (68%) de BSIs. Entre los pacientes con BSI, el período de estadía hospitalaria estuvo significativamente incrementado (21 frente a 6 días). El índice de mortalidad total fue del 0.009% para los pacientes que fueron sometidos a un ICP (8.0% para los 25 pacientes con bacteremia documentada dentro de las 72 horas siguientes al ICP).
Los investigadores creen que la infección de la sangre circulante debería estar incluida entre las potenciales complicaciones del ICP. Asimismo, los pacientes mayores con episodios de falla cardíaca congestiva constituyen un subgrupo con un riesgo aumentado de bacteremia postprocedimiento.
Luego de la realización de cultivos de sangre en pacientes con signos que sugieren infecciones, los investigadores creen que debería iniciarse una terapia con agentes antimicrobianos contra la bacteremia gramnegativa y grampositiva.
Publicado el 25 de noviembre de 2001
Investigación original
Infecciones en sangre circulante luego de procedimientos cardiológicos invasivos no quirúrgicos
Según recientes investigaciones, la infección de la sangre circulante debería ser incluida entre las potenciales complicaciones de los procedimientos cardiológicos invasivos no quirúrgicos.
Fuente: Arch Intern Med. 2001;161:2110-2115
Recientemente, un grupo de investigadores españoles llevó a cabo un estudio para definir la incidencia, los factores de riesgo y las características de las infecciones en la sangre circulante (BISs) luego de la realización de procedimientos cardiológicos invasivos no quirúrgicos (ICPs).
Durante el estudio retrospectivo de control de casos, acompañado de un análisis de multivarianza, desarrollado entre enero del año 1991 y diciembre del año 1998 se registraron un total de 22.006 ICPs realizados en el Hospital General Universitario "Gregorio Marañón" (España) y se documentaron 25 BSIs dentro de las 72 hs. posteriores al ICP.
De acuerdo a los resultados obtenidos, la incidencia total de bacteremia fue del 0.11% (25 casos) (el 0.24% posterior a una angioplastía coronaria transluminal percutánea [11 casos de 5.625 pacientes], el 0.6% después de una cateterización cardíaca diagnóstica [9 casos de 14.034] y el 0.8% luego de estudios electrofisiológicos [2 casos de 2347 pacientes]). Los 25 pacientes con bacteremia fueron comparados con 50 sujetos control seleccionados de manera randomizada, que que no padecían BSIs.
Los factores de riesgo para BSI relacionados con el paciente fueron una edad superior a los 60 años (20 casos [80%] frente a 28 controles [56%], enfermedad valvular (4 [16%] frente a 1 [2%]), falla cardíaca congestiva (7 [28%] frente a 1 [2%2]), catéter de vegija permanente colocado previamente al ICP (5 [20%] frente a 1 [2%]), más de una punción para el ICP (5 [20%] frente a 3 [6%], un procedimiento prolongado (83.7 frente a 65.1 minutos) y/o más de un ICP realizado (2 [8%] frente a 0 ).
A partir de un análisis de multivarianza se identificó la presencia de falla cardíaca congestiva (odds ratio, 21; 95% CI, 6.8-66.0) y una edad superior a los 60 años (odds ratio, 1.9; 95% CI, 1.9-6.3) como factores de riesgo independientes para BSI posterior al ICP. La infección de la sangre circulante fue detectada después de un promedio de 1.7 días del procedimiento. La bacteremia negativa de Gram fue encontrada en 17 casos (68%) de BSIs. Entre los pacientes con BSI, el período de estadía hospitalaria estuvo significativamente incrementado (21 frente a 6 días). El índice de mortalidad total fue del 0.009% para los pacientes que fueron sometidos a un ICP (8.0% para los 25 pacientes con bacteremia documentada dentro de las 72 horas siguientes al ICP).
Los investigadores creen que la infección de la sangre circulante debería estar incluida entre las potenciales complicaciones del ICP. Asimismo, los pacientes mayores con episodios de falla cardíaca congestiva constituyen un subgrupo con un riesgo aumentado de bacteremia postprocedimiento.
Luego de la realización de cultivos de sangre en pacientes con signos que sugieren infecciones, los investigadores creen que debería iniciarse una terapia con agentes antimicrobianos contra la bacteremia gramnegativa y grampositiva.