Participar regularmente en clases grupales de actividad física ayuda a las mujeres con cáncer de mama en fase temprana a sentirse mejor física y mentalmente durante el tratamiento, según revela un estudio de la Strathclyde University, de Glasgow (Escocia), publicado en “British Medical Journal”.
"Las mujeres en tratamiento por cáncer de mama en fase temprana deberían tratar de hacer 30 minutos de ejercicio de intensidad moderada entre tres y cinco días por semana", explicó la Dra. Anna Campbell, autora principal del estudio.
El equipo investigador reunió a 203 mujeres que recibían quimioterapia o radioterapia por cáncer mamario. Las participantes, que no tenían problemas cardíacos o respiratorios ni hacían ejercicio regularmente, recibieron al azar el tratamiento habitual más un programa de ejercicio supervisado durante 12 semanas o el tratamiento habitual únicamente.
Las pacientes del grupo que hizo ejercicio debían concurrir a dos clases semanales de 45 minutos con un entrenador físico y repetir la rutina en casa una vez por semana.
A las 12 semanas, esas pacientes mejoraron el funcionamiento físico y el bienestar mental, informaron los autores.
British Medical Journal 2007;doi:10.1136/bmj.39094.648553.AE