Noticias médicas

Publicado el 1 de julio de 2001

Enfermedad de Alzheimer

Factores de riesgo cardiovascular y enfermedad de Alzheimer

Los pacientes con hipertensión y dislipemia se encontraban incluso en una situación de mayor riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer que aquellos con alguno de los otros factores de riesgo por separado.

La combinación de una elevada presión sanguínea y altos niveles de colesterol en la mediana edad aumenta notablemente el riesgo de Alzheimer en fases posteriores de la vida. Estas conclusiones indican que se debe poner más énfasis en la identificación y tratamiento adecuado de estas condiciones.

En el estudio, realizado por especialistas de la Universidad de Kuopio (Finlandia) se reexaminaron a un total de 1.449 personas que habían tomado parte en un estudio durante los años 70 y 80, y que ahora tenían entre 65 y 79 años de edad. Esto incluyó un cuestionario sobre el historial médico y cerebrovascular y sobre las condiciones cardiovasculares diagnosticadas por un médico. Además se midieron la altura, el peso y la presión sanguínea, y se tomaron muestras de sangre destinadas a determinar los niveles de colesterol.

Las personas con alta presión sistólica o altos niveles de colesterol a mitad de la vida, tenían un mayor riesgo de Alzheimer posteriormente que aquellos con niveles normales de presión sanguínea y colesterol, incluso después de haber tenido en cuenta otros factores como la edad, la educación, el consumo de tabaco y de alcohol.

Los participantes con ambos de estos factores de riesgo se encontraban incluso en una situación de mayor riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer que aquellos con alguno de los otros factores de riesgo por separado. Los autores del estudio concluyen que, dado que tanto la hipertensión como el colesterol se pueden tratar, sus resultados tienen importantes implicaciones en la prevención de la demencia.