Este exceso de mortalidad se da incluso en las áreas más pobres del Reino Unido, donde los índices de muerte se encuentran por encima de la media nacional de dicho país.
Los autores del estudio, pertenecientes al Middlesbrough General Hospital del Reino Unido, identificaron a personas con diabetes que vivían en la región de South Tees en Gran Bretaña en enero de 1994. Al cabo de un periodo de seis años, se compararon las muertes en este grupo con la mortalidad general de la población de Gales y de Inglaterra y con la población local que no padecía diabetes.
Los autores del estudio encontraron un exceso de mortalidad entre las personas diabéticas de ambos sexos y en todas las edades, incluidas las de personas que pasaban los 80 años, si bien el exceso era más pronunciado en personas jóvenes. Tanto en hombres como en mujeres diagnosticadas con diabetes a la edad de 40, la expectativa de vida se reducía en ocho años comparada con la de las personas sin diabetes.
La principal causa de muerte en el grupo con diabetes eran infartos isquémicos, por lo que los autores del estudio creen que con control de riesgos cardiovasculares, se podrían reducir los riesgos de muerte prematura en los pacientes diabéticos.