Noticias médicas

Publicado el 23 de julio de 2001

Enfermedad isquémica aguda

Estratificación de riesgo luego de infartos miocárdicos en ancianos

Nuevos estudios han demostrado que los ancianos, quienes tienen un alto riesgo de isquemia recurrente y muerte a corto plazo, no son derivados para realizarse exámenes con tanta frecuencia como lo son los pacientes más jóvenes.

A partir de un nuevo estudio se intentó determinar la utilización de estratificación de riesgo en ancianos. A pesar de que algunos expertos han recomendado la estratificación de riesgo luego de infartos miocárdicos (MI), existen datos limitados sobre aquellos pacientes que son sometidos a los exámenes sugeridos. Fundamentalmente, los estudios han demostrado que los ancianos, quienes tiene un alto riesgo de isquemia recurrente y muerte a corto plazo,  no son derivados con tanta frecuencia para realizarse exámenes luego de haber sufrido un MI como lo son los pacientes más jóvenes.

La investigación se basó en el estudio de los registros  de 192.311 pacientes admitidos (con una edad de = 65 años) que ingresaron con MI entre enero de 1992 y noviembre de 1992. A partir de la combinación de los datos Parte A y Parte B de los cuidados realizados, los investigadores crearon un registro longitudinal sobre la atención de pacientes admitidos por MI en 60 días.   Los investigadores describieron los patrones de evaluación luego de padecer de MI por isquemia y función ventricular izquierda y los resultados en función de la edad de los pacientes.

Los resultados arrojados por la investigación mostraron que los pacientes con = 75 años de edad fueron significativamente menos frecuentes que aquellos con una edad entre los 65 y los 74 años de edad que habían sufrido cateterización cardíaca (17% frente a 76%) o cualquier examen por enfermedad coronaria arterial severa. Este grupo también fue sometido de manera menos a exámenes de la función del ventrículo izquierdo (61% frente a 76%). Incluso luego del ajuste de las características iniciales, los pacientes mayores continuaron siendo menos frecuentes que los pacientes más jóvenes que fueron sometidos a exámenes por enfermedad coronaria arterial severa (relación de diferencia, 0.44) o para analizar la función ventricular izquierda  (relación de diferencia, 0.65).

De acuerdo a los estudios realizados, la estratificación de riesgo luego de haber padecido MI declina con la edad. La ausencia de exámenes puede provocar la pérdida de oportunidades para intervenciones terapéuticas en estos grupos de alto riesgo.