El 30 de diciembre, a nada de cerrar el 2025, el Ministerio de Salud anunció, brevemente, la noticia: “Gracias a la eficacia de sus sistemas de vigilancia epidemiológica y a la solidez de los programas de inmunización, el Ministerio de Salud Pública (MSP) recibió la ratificación oficial de Ecuador en la categoría: Eliminación Sostenida de Sarampión y Rubéola”, dice el comunicado. Pero esta alegría no es producto de generación espontánea: venía trabajando junto con la Organización Panamericana de la Salud (OPS) al menos desde 2023, cuando en conjunto realizaron la campaña “Por un Ecuador libre de Poliomielitis, Sarampión y Rubéola”. Según datos de la organización internacional publicados, en 2023 se había inmunizado a 3.395.716 (el 98 %) menores que vivían en el país; “las vacunas fueron adquiridas a través del Fondo Rotatorio, que garantiza la calidad de los biológicos y los mejores precios del mercado”, señalaba OPS.
Con esa base, en marzo de 2025, y a pesar de estar atravesando una crisis sanitaria muy grave, que hemos reportado en IntraMed y que no ha terminado aún, llegó, como bocanada de aire fresco, la primera buena noticia: la OPS informaba que Ecuador había logrado “mantenerse libre de la transmisión endémica de sarampión”. En ese momento, el director de la OPS, Jarbas Barbosa, director de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), envió una carta al gobierno de Ecuador en la que resaltaba el éxito de la política de vacunación, “gracias a la colaboración entre los trabajadores de la salud, la sociedad civil y los socios internacionales. La vacunación, la vigilancia epidemiológica y la respuesta rápida ante casos sospechosos han sido fundamentales para alcanzar este resultado”.
El resto de América |
La buena nueva ecuatoriana de fin de año llegó una nueva confirmación alentadora, a contramano de lo que ocurre en el continente: el 10 de noviembre la OMS se vio obligada a declarar que América había perdido el estatus de zona libre de sarampión. “América, la primera región del mundo en eliminar el sarampión en dos ocasiones pierde nuevamente ese estatus luego de que el virus ha circulado al menos doce meses en Canadá. La pérdida supone un retroceso, pero es reversible”, afirmó al dar la noticia Barbosa. Se basaron en el hecho de que al 7 de noviembre de 2025, se habían notificado 12.593 casos confirmados de sarampión en diez países; el 95%, en Canadá, México y Estados Unidos. “La cifra denota un aumento de 30 veces con respecto a 2024”, añadía. Y como sabemos, los brotes se extendieron también por Argentina, Bolivia, Brasil y Paraguay.
Algo para celebrar |
Por eso, en medio de tanta crisis (especialmente en abastecimiento de medicamentos, gestión de servicios y capacidades hospitalarias), el Ministerio de Salud ecuatoriano comunicó parcamente la ratificación oficial del país en la categoría Eliminación Sostenida de Sarampión y Rubéola. “Esta clasificación, emitida por la Comisión Regional de Monitoreo y Re verificación de la OPS, sitúa a Ecuador en el grupo de naciones con el mejor desempeño epidemiológico de la región, compartiendo esta distinción con Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, El Salvador, Guatemala, Nicaragua, Panamá, Perú, Uruguay y el Caribe Inglés”, destaca el comunicado.
El documento también sostiene que el gobierno ha garantizado “una reserva estratégica de vacunas SRP (sarampión, rubéola y paperas), jeringas e insumos necesarios para prevenir brotes ante posibles casos importados”, pero también ha insistido en la corresponsabilidad ciudadana, y ha instado a la comunidad médica y a la ciudadanía a seguir “estrictamente el esquema de vacunación infantil, con una primera dosis a los 12 meses de edad, y el refuerzo a los 18 meses”.