La investigación involucró a 1.282 jugadores de fútbol americano que no presentaban ningún síntoma de enfermedad coronaria. Los datos procedían de los registros de la Liga Nacional de Fútbol Americano (EEUU) de los años 1996 y1999.
Al realizarles un electrocadiograma, la mitad mostró anomalías cardiacas, más frecuentes entre los jugadores de raza negra que en el resto. Sin embargo, finalmente sólo dos deportistas padecían problemas coronarios.
«Utilizar los parámetros que se usan para la mayoría de las personas cuando se trata el corazón de los atletas sería, obviamente, inapropiado», concluye el doctor Joseph Choo, coautor del estudio.
El trabajo es uno de los primeros de una serie de estudios que evaluarán las características coronarias de los deportistas de elite especializados en realizar ejercicios cortos de gran intensidad, como los jugadores de fútbol americano.
El siguiente paso será, a juicio de los investigadores, evaluar si existe algún parámetro anormal en los corazones de estos deportistas que requiera estudiarse más a fondo.