Los investigadores sugieren que abandonar el hospital de forma precoz y recibir un inadecuado consejo sobre la alimentación tienen un papel importante en el desarrollo de la ictericia.
Es el primer estudio que muestra que las anormalidades cerebrales vistas con resonancia magnética revierten a situaciones normales después de un periodo de seguimiento. El equipo de Mary Catherine Harris, del Hospital Infantil de Filadelfia, indica que los niños con ictericia sometidos a un tratamiento menos agresivo pueden tener problemas neurológicos; uno de los más frecuentes es la sordera.
No obstante, se necesitan más estudios para corroborar los resultados.