Esta es la principal conclusión de un estudio desarrollado por la Fundación Salvatore Maugeri de Veruno (Italia), en el que 90 pacientes con IC estable fueron aleatorizados a este programa físico o al cuidado convencional. El programa incluía ejercicios en la bicicleta ergométrica, gimnasia adaptada y caminatas. El grupo control evitó en todo momento la actividad física que produzca disnea o fatiga.
Tras los seis meses de seguimiento, el volumen ventricular había disminuido significativamente y había aumentado la FEV en el grupo que realizó ejercicio, mientras que en el grupo control había aumentado significativamente el volumen ventricular y la FEV no había sufrido modificaciones. En términos funcionales, los pacientes incluidos en el programa mostraron mejoras en la capacidad de trabajo, la distancia que eran capaces de caminar y la calidad de vida (p<0,001).
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Circulation
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