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Publicado el 13 de septiembre de 2026

Riesgo cardiometabólico

¿El aumento de peso tras la cesación tabáquica reduce los beneficios de dejar de fumar?

La ganancia ponderal posterior a la abstinencia preocupa a pacientes y profesionales. Nuevos datos con semaglutida abren una posibilidad terapéutica que comienza a estudiarse.

Una respuesta variable

El temor a aumentar de peso puede desalentar un intento de abandono o favorecer una recaída. Conviene anticipar el cambio sin presentarlo como inevitable: el promedio orienta, pero no predice la respuesta de cada persona. La evidencia permite resumir tres datos útiles para la consulta: (1)

Magnitud: la ganancia media se aproxima a 4-5 kg durante el primer año.

Momento: el incremento es más rápido durante los primeros tres meses y luego tiende a moderarse.

Variabilidad: al año, cerca de una de cada seis personas pierde peso, mientras una proporción menor supera los 10 kg de aumento.

Estas estimaciones proceden principalmente de participantes que alcanzaron la abstinencia en estudios de tratamiento. Por eso deben utilizarse para informar y organizar el seguimiento, no para anunciar un resultado individual. El control ponderal no debe transformarse en una limitante para dejar el tabaco.

Por qué cambia el balance energético

La nicotina reduce el apetito y aumenta de manera modesta el gasto energético mediante efectos centrales y simpáticos. Al suspenderla, puede aumentar la ingesta y disminuir la termogénesis. También cambian el gusto y el olfato, y algunas personas reemplazan el gesto de fumar por alimentos, sobre todo en situaciones antes asociadas con el cigarrillo. Estos mecanismos explican una tendencia poblacional, pero no permiten anticipar cuánto podría aumentar cada persona. (2)

El menor peso promedio de quienes fuman tampoco debe interpretarse como una ventaja metabólica. El tabaquismo se asocia con mayor resistencia a la insulina y una distribución más desfavorable de la grasa, incluida la adiposidad abdominal. Después del abandono puede existir un aumento transitorio del riesgo de diabetes tipo 2, especialmente cuando la ganancia es marcada, pero la exposición continuada al humo mantiene un daño vascular, respiratorio y oncológico mucho mayor. El cambio de la balanza no resume el cambio global del riesgo. (2-4)

Figura 1. La mayor parte de la ganancia promedio ocurre durante los primeros meses. Fuente: Aubin et al. (1).

La protección clínica permanece

La pregunta decisiva no es si la balanza cambia, sino si ese cambio reduce la protección obtenida al abandonar el cigarrillo. La evidencia disponible ofrece una respuesta consistente: el beneficio pronóstico se mantiene. Quienes dejan de fumar presentan menos eventos cardiovasculares y menor mortalidad por cualquier causa aun cuando aumentan de peso. La evidencia observacional disponible tampoco indica que la variación ponderal posterior explique por sí sola un aumento global del riesgo de enfermedad cardiovascular, cáncer o enfermedad pulmonar obstructiva crónica. (3,4)

Esto no significa que el peso sea irrelevante. Una ganancia marcada puede requerir evaluación metabólica individual, especialmente ante diabetes, hipertensión o adiposidad abdominal. Pero equiparar ese riesgo potencial con el daño de continuar fumando transmite una falsa equivalencia. 

Dejar de fumar sigue siendo la intervención individual que más vidas salva en la prevención de enfermedades crónicas, independientemente del peso posterior.

Intervenir sin desplazar la prioridad

La consulta permite acordar metas realistas, registrar peso y perímetro de cintura cuando sea pertinente, y detectar diabetes, hipertensión o trastornos de la conducta alimentaria. En el Nurses' Health Study, la combinación del abandono con mejor calidad de la dieta y al menos 30 minutos diarios de actividad física se asoció con menor ganancia de peso a largo plazo. El diseño observacional impide atribuir todo el efecto a esas conductas, pero respalda integrarlas al seguimiento por sus beneficios independientes. (5)

Las intervenciones diseñadas específicamente para prevenir el aumento muestran resultados heterogéneos. Una revisión Cochrane encontró evidencia de certeza baja o muy baja para varias estrategias conductuales. Los programas personalizados pueden ayudar a algunas personas, mientras la educación general centrada en el peso no demostró un beneficio consistente. El ejercicio debe recomendarse por salud cardiovascular, capacidad funcional y bienestar, sin prometer que evitará por completo la ganancia ni que por sí solo sostendrá la abstinencia. (6)

Bupropión, terapia de reemplazo nicotínico y vareniclina pueden producir una atenuación modesta y transitoria durante el tratamiento. La diferencia suele disminuir después de suspenderlos, de modo que la elección farmacológica debe basarse en eficacia para dejar de fumar, contraindicaciones, preferencias y disponibilidad, no en la expectativa de controlar el peso a largo plazo. (6)

Los agonistas del receptor del péptido similar al glucagón tipo 1 abren una línea de investigación diferente: podrían actuar sobre el apetito, el peso y los circuitos de recompensa al mismo tiempo. Un ensayo con dulaglutida redujo la ganancia a corto plazo, aunque no mejoró la abstinencia. Más tarde, un estudio observacional vinculó el inicio de semaglutida con menos consultas y prescripciones relacionadas con el consumo de tabaco. Ese análisis no midió cigarrillos consumidos ni abstinencia, de modo que funcionó como señal para investigar y no como prueba de eficacia. (7,8)

En mayo de 2026, un ensayo de fase 2a incluyó a 24 adultos que fumaban diariamente y no estaban intentando abandonar el consumo. Frente a placebo, la semaglutida redujo el deseo semanal de fumar, el peso y la hemoglobina glucosilada, sin diferencias significativas en el número de cigarrillos consumidos por día. El hallazgo aporta una señal clínica inicial y respalda la realización de estudios de mayor escala, especialmente en personas que sí buscan dejar de fumar.

Por ahora, la semaglutida conserva sus indicaciones metabólicas y no integra los tratamientos establecidos para la dependencia nicotínica. (9)

Aspectos clave

• La ganancia de peso es frecuente, pero su magnitud varía ampliamente y se concentra al comienzo del proceso.

• Abandonar el tabaco reduce la morbimortalidad incluso cuando el peso aumenta.

• Actividad física, alimentación adecuada y algunos tratamientos pueden atenuar el cambio, sin reemplazar el abordaje específico de la dependencia.

• Los datos iniciales con agonistas del receptor de GLP-1 justifican nuevos estudios y mantienen abierto un campo terapéutico de especial interés.

 

 


Referencias

1. Aubin HJ, Farley A, Lycett D, Lahmek P, Aveyard P. Weight gain in smokers after quitting cigarettes: meta-analysis. BMJ. 2012;345:e4439. doi:10.1136/bmj.e4439.

2. Audrain-McGovern J, Benowitz NL. Cigarette smoking, nicotine, and body weight. Clin Pharmacol Ther. 2011;90(1):164-168. doi:10.1038/clpt.2011.105.

3. Sahle BW, Chen W, Rawal LB, Renzaho AMN. Weight gain after smoking cessation and risk of major chronic diseases and mortality. JAMA Netw Open. 2021;4(4):e217044. doi:10.1001/jamanetworkopen.2021.7044.

4. Wang X, Qin LQ, Arafa A, Eshak ES, Hu Y, Dong JY. Smoking cessation, weight gain, cardiovascular risk, and all-cause mortality: a meta-analysis. Nicotine Tob Res. 2021;23(12):1987-1994.

5. Jain P, Danaei G, Manson JE, Robins JM, Hernán MA. Weight gain after smoking cessation and lifestyle strategies to reduce it. Epidemiology. 2020;31(1):7-14. doi:10.1097/EDE.0000000000001136.

6. Hartmann-Boyce J, Theodoulou A, Farley A, et al. Interventions for preventing weight gain after smoking cessation. Cochrane Database Syst Rev. 2021;10(10):CD006219. doi:10.1002/14651858.CD006219.pub4.

7. Lengsfeld S, Burkard T, Meienberg A, et al. Effect of dulaglutide in promoting abstinence during smoking cessation: a single-centre, randomized, double-blind, placebo-controlled, parallel group trial. EClinicalMedicine. 2023;57:101865. doi:10.1016/j.eclinm.2023.101865.

8. Wang W, Volkow ND, Berger NA, Davis PB, Kaelber DC, Xu R. Association of semaglutide with tobacco use disorder in patients with type 2 diabetes: target trial emulation using real-world data. Ann Intern Med. 2024;177(8):1016-1027. doi:10.7326/M23-2718.

9. Hendershot CS, et al. Once-weekly semaglutide in adults with daily cigarette use: a randomized clinical trial. JAMA Netw Open. 2026;9(5):e2614898. doi:10.1001/jamanetworkopen.2026.14898.