La crisis que afecta al país muestra una de sus peores facetas en las maternidades públicas y los hospitales para niños. En varios distritos, las autoridades sanitarias relacionaron directamente con la pobreza el aumento de casos de muerte infantil y de bajo peso al nacer.
En Misiones, ya son 13 los bebes que murieron por deficiencias alimentarias y falta de controles médicos en lo que va del año. Las autoridades sanitarias de Bariloche, por su parte, advirtieron sobre el alarmante aumento de casos de muerte súbita en hogares de bajos recursos. Y en Mar del Plata el 13 por ciento de los bebes que nacen en instituciones públicas pesa menos de 2,5 kilos, según se informó oficialmente.
Pero no es todo: el 2 por ciento de los bebes marplatenses que nacen con bajo peso ni siquiera llega a 1,5 kilo. En ambos casos, es consecuencia, esencialmente, de las penurias que sufren sus madres desde el comienzo del embarazo, especialmente en lo que respecta a la atención de su salud y la desnutrición, estigmas que se transmiten a los niños prácticamente desde la concepción.
Las estadísticas que se registran a sólo 400 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires igualan a las de las provincias más pobres del país y distan mucho de las de los países desarrollados.
Según el Centro Latinoamericano de Perinatología, en los Estados Unidos, por ejemplo, sólo el 6% de los niños nace con bajo peso y, en Suecia, el porcentaje no llega al 3%. En esos países, la mayoría de los casos de niños que nacen con bajo peso -los dos tercios- corresponde a nacimientos prematuros y sólo el tercio restante lo conforman los desnutridos fetales, mientras que en nuestras tierras es exactamente al revés.
Otro ejemplo relevante es Jamaica, que, con el 16% de niños nacidos con bajo peso, se sitúa en la cumbre de América, aunque a la nación caribeña nuestra realidad ya le pisa los talones, dado que para fines de 2002 se estima que aquí se superará el 13% actual.
Las cifras sobre la situación en Mar del Plata surgen de las estadísticas del Hospital Interzonal Especializado Materno Infantil (Hiemi) y fueron suministradas a LA NACION por la doctora Liliana Racciati, jefa de la sala de Alto Riesgo del nosocomio y presidenta de la Sociedad de Obstetricia y Ginecología local.
"El 13% del que hablamos se obtuvo a fines de 2001, pero los datos del primer semestre de este año nos auguran que lo que viene será peor", explicó la médica.
"Esto significa -aseguró la doctora Racciati- que estamos muy mal y que al aumentar los casos de bebes nacidos con bajo peso inevitablemente se incrementará la mortalidad perinatal", dijo, y agregó: "Lo más trágico es que el hospital cuenta con los conocimientos, los recursos humanos y la tecnología necesaria para revertir esta situación, pero, por culpa de la crítica situación socioeconómica, llegamos tarde."
Mientras tanto, en Bariloche, las autoridades sanitarias expresaron su preocupación porque en los últimos 30 días se registraron seis casos de lactantes, de entre veinte días y cinco meses de vida, que perecieron de muerte súbita, se informó oficialmente.
Dos de los fallecimientos se produjeron cuando ya afectaba a la región la actual ola de frío. Y, según indicaron los médicos, en todos los casos se trató de bebes sanos.
Los decesos provocaron alarma, ya que, de acuerdo con los estándares internacionales, se producen 1,5 caso de muerte súbita cada mil niños de hasta un año. Para la población de Bariloche, las cifras normales indicarían tres muertes por año debido a esta causa.
El director del hospital local, Guillermo Carminatti, explicó que, de acuerdo con el relevamiento realizado por el personal hospitalario, la pobreza surgió como uno de los principales factores de riesgo. La mayoría de los bebes fallecidos nacieron en familias de bajos recursos, que habitan casas precarias que se calefaccionan únicamente con leña.
Carminatti identificó como principales causas de los decesos el humo que genera en el ambiente donde está el niño la combustión de la leña. "Lo mismo sucede con el tabaco, dado que en las viviendas indigentes hay poco espacio y el bebe convive con el que fuma", dijo.