Noticias médicas

Publicado el 8 de noviembre de 2008

Identifican sus múltiples mutaciones

Desenmascarando al VIH

Diseñan unas células inmunes capaces de detectar al virus a pesar de sus cambios.

ISABEL F. LANTIGUA

Para el VIH siempre es Halloween. O Carnaval. Se ha convertido en un auténtico maestro del disfraz, capaz de cambiar rápidamente de identidad para permanecer oculto en el organismo y propagarse a sus anchas. Sin embargo, esta habilidad a la que ahora saca tanto rendimiento podría servirle de poco en un futuro, ya que unos investigadores han manipulado unas células inmunes que, en cultivos celulares, han sido capaces de identificar todos los disfraces del virus.

Los autores de este trabajo, de las Universidades de Cardiff (Reino Unido) y Pensilvania (EEUU), explican que las células del cuerpo, cuando son infectadas por el VIH, dejan pequeñas partes del virus en su superficie, como una señal de alarma, una pista para que los linfocitos T, los encargados de la respuesta defensiva, puedan identificar al invasor (en este caso el virus de la inmunodeficiencia humana).

Esto ocurre así con todos los virus, pero la particularidad del VIH es que tiene la capacidad de mutar rápidamente, de ponerse un disfraz para despistar a las células T. "Cuando el organismo está armando al ejército de linfocitos T para dar una respuesta al VIH, el virus altera su identidad, de forma que la pista que tenían los defensores del sistema inmune para identificarlo ya no es válida", indica a elmundo.es Andy Sewell, de la Universidad de Cardiff y uno de los coordinadores de la investigación que se publica en 'Nature Medicine'.

Y aunque el sistema inmune "tiene memoria de elefante para acordarse de los patógenos que ya ha visto en algún momento, si el VIH cambia constantemente, es imposible que lo recuerde", añade Sewell.

Lo que han hecho los científicos ha sido manipular el receptor de células T -el encargado de avisar a los linfocitos de la presencia del VIH- para que pueda reconocer todos los 'disfraces' que utiliza el virus con tal de no ser detectado. Después han unido este receptor a las células T y han obtenido 'asesinos biónicos' genéticamente manipulados, capaces de destruir las células infectadas por el VIH en cultivos.

"Por ahora hemos conseguido que el receptor detecte las identidades del virus y que se eliminen las células infectadas en el laboratorio. Si podemos trasladar estos buenos resultados a la práctica clínica, podríamos tener en nuestras manos una terapia muy poderosa", reconoce el doctor Bent Jakobsen, otro de los autores. El descubrimiento tiene, además, importantes implicaciones para desarrollar nuevos fármacos contra un virus que afecta a 33 millones de personas en todo el mundo.

Una estrategia de desgaste

Los investigadores consideran que esta cualidad camaleónica del VIH puede impedir que el virus sea eliminado por completo del organismo. Sin embargo, creen que cada vez que muta, cada vez que cambia de disfraz para esconderse de los linfocitos T, pierde un poco de energía, se vuelve menos potente.

"Ante la presencia de nuestros 'asesinos biónicos', pueden pasar dos cosas. O que el VIH muera o bien que se vea obligado a cambiar otra vez de vestido, debilitándose cada vez más en el proceso", señala Sewell. "Evidentemente preferiríamos la primera opción, pero sospechamos que ocurrirá lo segundo", añade.

No obstante, "incluso si sólo conseguimos ir paralizando al virus sería un gran paso, ya que se haría cada vez más lento y, por tanto, más fácil de combatir", aclara el experto. "De momento, lo que hemos averiguado es que las células T pueden modificarse para que sean mucho más efectivas en su lucha contra el VIH", indica a elmundo.es James L. Riley, de la Universidad de Pensilvania.

Según explican, el siguiente paso de la investigación es probar, en los próximos años, esta técnica de manipulación genética en ratones y, luego en seropositivos con la infección muy avanzada. Si tiene éxito se probará en pacientes en las primeras fases de la enfermedad. Pero el objetivo de estos ensayos es probar que los linfocitos T manipulados son seguros y a qué dosis, más que su efectividad.


NO ES CANDIDATA PARA LOS HUMANOS
Una vacuna contra el sida, eficaz en monos

MADRID.- Tras la decepción producida el pasado año por el fracaso del candidato más prometedor a convertirse en una vacuna contra el VIH, llega la primera buena noticia desde entonces en este campo. Un estudio, que publica la revista 'Nature', muestra que la estrategia de forzar una respuesta del sistema inmune –en concreto de las células T- es válida para crear una vacuna eficaz, como han demostrado en simios.

Dan Barouch, de la Universidad de Harvard (EEUU), y su equipo han manipulado algunos virus responsables del resfriado para que porten una proteína del SIV (el virus de la inmunodeficiencia simia, el equivalente del VIH en los monos). A diferencia de otras aproximaciones, los simios que participaron en esta investigación recibieron repetidos pinchazos de la vacuna, fabricada con distintas cepas del virus del catarro. El objetivo era provocar una reacción inmune fuerte y consistente frente a la proteína del SIV.

Cuando después expusieron a los animales a una dosis letal de SIV, los investigadores comprobaron que aquellos que habían sido vacunados eran capaces de luchar contra el virus y permanecer sanos durante más de un año.

"Aunque esta vacuna nunca se utilizará en humanos, dado que uno de los virus utilizados –el adenovirus 5- fue el que se usó en el candidato fallido, el trabajo demuestra que es posible conseguir una vacuna contra el VIH y que la idea de centrarse en las células T, una cuestión que se ha debatido mucho en los últimos meses, es buena", explica Barouch a elmundo.es. "El fracaso de un candidato no supone el final del camino, sino tan sólo un obstáculo en el mismo", añade.

Barouch señala que "la vacuna probada en monos no previene la infección, pero sí reduce los niveles de virus en la sangre de estos animales y previene el desarrollo del sida", concluye el experto, que considera que se trata "de un estudio extremadamente importante porque muestra que existe esperanza para los candidatos que ahora están probándose".

MUTACIÓN GENÉTICA
El curioso caso del hombre que venció al VIH

El paciente sufría una leucemia y para curarla requería un trasplante de médula. El donante de la médula porta una mutación genética que le hace inmune al virus. El caso podría abrir la puerta a nuevas estrategias para enfrentar el sida.

Imagen del virus del sida en un microscopio electrónico. (Foto: Mike Agliolo)
Tiene 42 años. Es americano, vive en Berlín y, desde hace unos meses, es el paciente más solicitado por los médicos de todo el mundo, que quieren estudiar su caso único. El interés se debe, ni más ni menos, a que este hombre ha vencido al VIH. Al menos, ha podido con él durante 600 días, que es el tiempo que lleva sin la presencia del virus en su sangre.

La historia, de la que se hace eco 'The Wall Street Journal', comenzó cuando el paciente, ya enfermo de sida, desarrolló una leucemia. A pesar del tratamiento a base de radioterapia y quimioterapia, la solución pasaba inevitablemente por un trasplante de médula. Y en este punto su doctor, el hematólogo Gero Hütter, de la Charité Medical University de Berlín, tuvo una idea. De entre los 80 donantes compatibles con el paciente que vivían en Alemania, el galeno eligió la muestra 61, que pertenecía a un individuo con una mutación genética, heredada de sus padres, que le hace inmune a casi todas las cepas del VIH.

Esta mutación natural es conocida como la delta 32 CCR5. El CCR5 es una molécula que actúa como una puerta de entrada y deja al VIH vía libre para que infecte a las células. Las personas que presentan la mutación -alrededor del 1,5% de la población, principalmente del norte de Europa- son resistentes a la infección.

Antes de realizar el trasplante, el equipo médico ordenó al paciente que dejara de tomar los fármacos antirretrovirales que mantienen el sida a raya, porque temían que pudieran dificultar la adaptación de las células trasplantadas. Planeaban restaurar la terapia en cuanto el VIH reapareciera otra vez en su sangre. Pero nunca lo hizo. Nunca, hasta ahora, ha vuelto a dar señales de vida. Casi dos años después del trasplante, el hombre aún está recuperándose de la leucemia, pero no tiene que preocuparse, de momento, por el sida.

"Estoy muy sorprendido", ha reconocido al diario estadounidense el doctor Gero Hütter. Normalmente, cuando un seropositivo deja de tomar la medicación, el virus aprovecha para propagarse otra vez por el organismo. Es cuestión de días o, como mucho, semanas. Pero en esta ocasión, parece que las células trasplantadas, con la mutación genética, han vuelto al paciente inmune a la enfermedad que padecía.

Una esperanza

El caso ha sido tan asombroso que se ha debatido en distintos foros científicos relacionados con el sida. Todos los expertos coinciden en señalar, según recoge la Asociación Americana de Investigación del Sida (Amfar), que "aunque pueden quedar restos del VIH en el paciente, está funcionalmente curado".

No obstante, los especialistas advierten de que este tipo de trasplantes no es una opción válida para los 33 millones de personas que viven en el mundo con VIH. Primero, por los muchos riesgos que conlleva, incluyendo un aumento de las infecciones y de la mortalidad. Segundo, porque el coste de esta intervención supera los 250.000 dólares y, en tercer lugar, porque el número de personas con la mutación delta32-CCR5 y que puedan ser donantes es muy pequeño.

Sin embargo, el caso del paciente de Berlín es esperanzador y abre la puerta a nuevas aproximaciones de la terapia génica -aunque ha sido muy polémica y controvertida hasta la fecha- y al desarrollo de estrategias que actúen de forma similar a lo realizado en Alemania.