Estamos muy acostumbrados, y ya no nos llama la atención, ver o leer acerca de las novedades terapéuticas que día a día se ponen a disposición de médicos y pacientes.
Por otro lado, es también muy frecuente que las personas que no participan íntimamente en la génesis de una nueva droga, no tengan en cuenta el tremendo esfuerzo que significa traer un nuevo medicamento al mundo.
Veremos a continuación, en forma esquemática, cómo nace un nuevo fármaco y qué etapas sucesivas se van cumpliendo hasta disponer del producto en el mercado.
1. Inicio de la investigación
En algún momento, un investigador se plantea la idea de desarrollar un fármaco para una determinada enfermedad. Puede tratarse de una sustancia ya existente y modificarla, de una sustancia vegetal (extraída o purificada), o incluso puede "crearse", es decir sintetizar, una nueva sustancia química.
Sin importar la procedencia de la sustancia, el investigador y su equipo se proponen encontrar la forma en que esa sustancia puede ayudar a prevenir, curar o tratar los síntomas de una enfermedad en particular.
Esta etapa inicial puede tener una duración muy variable, dependiendo sobre todo de la suerte con que corran los investigadores. Hay ejemplos en la historia de la investigación farmacéutica en que se han tenido que probar infinidad de sustancias parecidas, hasta encontrar aquella que vale la pena ser incluida en la línea de investigación. La búsqueda de nuevos antibióticos fue uno de estos casos. Fue necesario analizar suelos de infinidad de lugares en el mundo para encontrar el cloranfenicol, que al final fue desarrollado a partir de un hongo procedente de Venezuela (streptomyces venezuelae).
Otro caso similar aconteció con el desarrollo de las cefalosporinas, las cuales luego de muchos intentos infructuosos, fueron identificadas por Brotzy en las cloacas de la isla de Cerdeña, donde se identificó el hongo cephalosporium acremonium.
Como dato general podemos afirmar que esta etapa de inicio en la investigación puede insumir entre 2 y 3 años. En ella se pasan por el tamiz de 9.000 a 10.000 sustancias, de las cuales sólo logran salvar el "examen inicial" y pasar a la segunda etapa de investigación, 1 o 2 por mil, es decir menos de 20 sustancias.
Al mismo tiempo, durante estos 2 o 3 años iniciales, se van ar-mando los equipos de investigación, equipándose con el instrumental necesario, se definen y pulen los protocolos a seguir, etc.
Una vez determinadas las sustancias con más posibilidades de seguir en carrera y que pueden pasar a la etapa 2, se debe aislar, purificar o sintetizar, una cantidad suficiente de producto, como para poder iniciar las pruebas preclínicas.
2. Estudios preclínicos
En esta nueva etapa de la investigación se profundiza el estudio de las pocas moléculas (10 o 20) que han logrado pasar los filtros iniciales.
Se estudian aquí las características químicas de la sustancia, se define la estructura molecular y suele darse inicio a los trámites de patente.

Es en esta etapa en la que se estudia la posible toxicidad de la nueva molécula. De nada serviría contar con una nueva sustancia muy activa frente a una determinada enfermedad, pero que por su elevada toxicidad no pueda administrarse con seguridad al paciente.
Se realizan entonces estudios de toxicidad aguda y crónica en 2 especies distintas de animales. Se estudian en animales los efectos sobre la reproducción y el feto, así como el potencial poder cancerí-geno de la sustancia (carcinogenicidad) y teratogenicidad.
La teratogenicidad es la capacidad de una sustancia de producir malformaciones fetales.
Es en esta etapa que se hacen los estudios básicos de farmaco-cinética: absorción, distribución, metabolización, excreción.
Se comienza también aquí el desarrollo de los primeros lotes piloto del medicamento que se utilizará con seres humanos en la fase siguiente. Esta etapa incluye desarrollo galénico, análisis cuali-cuantitativo, tests de disolución y pruebas de estabilidad. Este nivel 2 o de estudios preclínicos puede llevar otros 2 o 3 años más de trabajo y en esta fase, a la que ingresaron 10 o 20 sustancias, produce no más de 4 o 5 en condiciones de pasar a la etapa de investigación clínica (en humanos).