La mejor definición es la que considera a la constipación como el pasaje difícil o sintomático de materias fecales. De esta manera, se centraliza el interés no sólo sobre el número de deposiciones sino que, se extiende el espectro para incluir problemas tales como la incontinencia, el dolor abdominal y rectal, el sangrado rectal y el prolapso.
Derivación al cirujano pediátrico
La mayoría de la derivaciones se basan en la sospecha de enfermedad de Hirschsprung. Es importante recordar que la incidencia de esta patología en chicos constipados sin otros problemas es menor al 5% y que esta incidencia disminuye rápidamente después del primer año de vida.
En la gran mayoría de los niños constipados el origen de su problema es funcional: un círculo vicioso de dolor al defecar, retención fecal y distensión rectal crónica. El enfoque de este problema tiene que ver con aspectos dietéticos, del desarrollo y psicosociales. Su manejo implica distintas intervenciones: enemas, laxantes, manipulación dietética, cambios en la conducta e intervención psicosocial.
Constipación funcional y enfermedad de Hirschsprung
En la siguiente tabla se presentan las principales diferencias:

Cuándo derivar:
De acuerdo a lo discutido debe plantearse la interconsulta con el cirujano pediátrico en los siguientes casos:
a) Recién nacidos de término con demora mayor a 24hs después del nacimiento en el pasaje de meconio
b) Lactantes con una importante constipación o enterocolitis.
c) Niños mayores sólo si presentan retardo en el crecimiento o una constipación intratable atípica.
La gran mayoría de los niños constipados no requieren estudios especiales. En las tres situaciones mencionadas la interconsulta con un cirujano pediátrico es preferible efectuarla antes de realizar estudios especiales.